Mirada al Mundo es un espacio de periodismo de opinión y reflexión donde la historia, la espiritualidad, la diplomacia y la vida cotidiana se entrelazan. Cada entrada busca cultivar el pensamiento crítico y celebrar la riqueza cultural que nos rodea.
viernes, enero 05, 2018
Arnaldo Córdova, una pregunta
Releer a Arnaldo Córdova (1937-2014) justo al inicio del 2018 en México, un año electoral intenso que promete tensar al máximo al sistema político mexicano (o lo que queda de él), es recibir una bocanada de aire fresco de crítica académica dura, sin compromisos ni concesiones, realizada con base a un análisis profundo y riguroso de la política mexicana, como buen politólogo que fue; les comparto una interrogante planteada en un ensayo de su autoría de 1972, perfectamente vigente hoy:
"¿Por qué conviven con las nuevas instituciones formas arcaicas de relación política, como son una sustancial impreparación política de las masas y el trato, tan deleznable en un sistema político moderno, del compadrazgo y la lisonja cortesana? Evidentemente, porque esas formas de relación política constituyen también formas de dominación y de manipulación masivas. Pero, en este caso, ¿cómo es posible, entonces, que el poder institucional opere sobre la base de este tipo de dominación? Nos parece que éste es el punto en el que se cifra el secreto profundo del sistema político mexicano: en primer lugar, este sistema aparece como alianza institucionalizada de grupos sociales organizados como poderes de hecho; en segundo lugar, el presidente ha sido promovido constitucionalmente con poderes extraordinarios permanentes; en tercer lugar, el presidente aparece como el árbitro supremo a cuya representatividad todos los grupos someten sus diferencias y por cuyo conducto legitiman sus intereses; en cuarto lugar, se mantiene y se estimula en las masas el culto no sólo a la personalidad del presidente, sino al poder presidencial; en quinto lugar, se utilizan formas tradicionales de relación personal, el compadrazgo y el servilismo, como formas de dependencia y control del personal político puesto al servicio del presidente y de la administración que encabeza. Sobre la marcha, casi siempre de modo espontáneo, se ha llegado a organizar una maquinaria política cuyo poder no es posible siquiera imaginar y cuya efectividad se ha demostrado a lo largo de más de treinta años.
El Presidente ha dejado de ser una persona. Es una institución."
FUENTE: Arnaldo Córdova. "La Formación del Poder Político en México". México: Editorial Era, novena edición, 1981, pp. 56-57.
Una muy buena columna de José Blanco (La Jornada) sobre el perfil de Arnaldo Córdova, tras su muerte, ver en:
http://www.jornada.unam.mx/2014/07/08/opinion/020a1pol
martes, enero 02, 2018
El Doctor Nava
Hombre de ideas claras y hablar franco, Salvador Nava Martínez, conocido en su natal San Luis Potosí como el Doctor Nava, tuvo en una ocasión un encuentro con Manuel Camacho Solís, quien nos recuerda lo que le dijo:
"Un hombre que tenía sensibilidad y carácter para reconocer lo que la gente quería sin empecinarse en las verdades abstractas, me expresó, con enorme sencillez, su idea acerca de los cambios. Al terminar una plática humana, certera, llena de pasión por México, le pregunté al doctor Salvador Nava -comíamos en mi casa- cuáles eran los cambios que más necesitaba el país. El doctor Nava me contestó:
-He pensado en la conveniencia de que hubiera un nuevo partido político en San Luis. He pensado en varias otras cosas. Pero no creo que nuestro país necesite de tantos cambios. La gente no pide tanto. Lo que la gente pide es que haya honestidad en el gobierno y que se hagan las cosas bien. Quiere buen gobierno, quiere elecciones limpias, que se cumpla con las leyes. Quiere que quienes ocupen los cargos públicos sirvan al pueblo y no se sirvan de los puestos: que los que gobiernan sean elegidos por el pueblo y no designados por su superior a su capricho: que quienes gobiernen no se enloden con delitos y complicidades. Pienso que se debe gobernar, no mandar.
Fuente: Manuel Camacho Solís. "Cambio sin Ruptura". México: Alianza Editorial, 1994, p. 38.
Perfil de Salvador Nava en Wikipedia:
Salvador Nava Martínez (San Luis Potosí, San Luis Potosí, 7 de abril de 1914 - 18 de mayo de 1992). Fue un médico, político y destacado líder social mexicano, conocido popularmente como el Doctor Nava. Ocupó dos veces el cargo de Presidente Municipal de San Luis Potosí, así como candidato a gobernador también dos ocasiones, ejerció un importante liderazgo en su estado y a nivel nacional. El primer candidato independiente en ganar una alcaldía en México en 1958.
lunes, enero 01, 2018
2018: ¿un mundo mejor?
Por ROGELIO RÍOS HERRÁN
No han sido en la arena internacional años de estabilidad los
del nuevo milenio. A partir del 2001, tras el atentado en el World Trade Center
en Nueva York, el tono para lo que será una buena parte de este siglo lo da el
binomio terrorismo islámico-mundo libre, si empleamos el discurso de los
políticos de las grandes potencias, o más bien el de desafíos no convencionales
vs estados-nación, si tratamos de ubicar las cosas desde otra perspectiva.
No empezó en el 2001 esa batalla, ya venía de tiempo atrás. Pero
el derrumbe de las Torres Gemelas neoyorquinas fue su punto más espectacular y
trágico hasta el momento, pues el número elevado de víctimas en ese atentado
(más de 3 mil) así lo atestigua.
Así que evaluar lo que vendrá en la política internacional en
2018 teniendo en mente esa tendencia constante de desafíos de organizaciones
terroristas y organizaciones criminales a estados-nación y un sistema de
seguridad internacional basado en la ONU (aunque ya con evidentes muestras de
obsolescencia)y que data de 1945, no permite prever que dicha tendencia se revierta
o sufra un cambio inesperado. Vendrá más de lo mismo, tal vez con un grado
mayor de poder de destrucción de los participantes.
Las nuevas formas de interacción entre estados, sociedades,
individuos y organizaciones poderosas abarcan ya tantas áreas que impiden
delinear no digamos un campo de batalla preciso, sino una salida pacífica y
segura al caos reinante. ¿Cómo hacer frente a los ciberataques, a los hackeos masivos
a empresas, a la interferencia mediática en la política interna de los países,
etcétera?
Habrá que estar muy al pendiente en este año de los siguientes
puntos de conflicto y oportunidades:
Los efectos del cambio climático cada vez
más marcados en sociedades y economías que son devastadas por fenómenos
naturales: Puerto Rico, por ejemplo, y las demás islas del Caribe por causa de
huracanes. Además, inviernos sumamente crudos como el actual que paralizan
regiones enteras de Europa y América del Norte. En el marco del Acuerdo de
París (2015) se celebrarán este año reuniones ministeriales para negociar un
ajuste a los objetivos trazados originalmente en cuanto a la emisión de gases.
Es, por el momento, nuestra mejor apuesta.
La retórica de la guerra nuclear. Como si se
hubiera hecho un viaje en el túnel del tiempo hasta la década de los años 50 y
la Guerra Fría, Estados Unidos y Corea del Norte se enfrascaron el año pasado de
manera altamente irresponsable en un intercambio verbal hostil y vulgar sobre
la disposición a usar sus armas nucleares el uno contra el otro. No han pasado
de intercambiar insultos y palabras soeces, pero ni siquiera ese tipo de peleas
entre naciones es permisible cuando se trata de armas nucleares. La ONU ha
demostrado su incapacidad para desactivar este conflicto, y otras formas de
diplomacia de grupo con intervención de países europeos han fallado, ¿qué
esperamos para una reforma profunda del sistema internacional para garantizar
la paz y seguridad mundiales? ¿A una guerra nuclear absurda entre dos líderes bravucones?
La falta de un sistema internacional más eficaz que el
existente y la escasez o ausencia de medios diplomáticos como la mediación o
los acuerdos entre grupos de países, dejan al descubierto al Medio Oriente como
la zona de conflicto más activa del mundo. Simple y sencillamente es un
polvorín a punto de estallar desde múltiples frentes. Podría ser en este caso
que la intervención de Francia ayude a establecer nuevas negociaciones de paz
que se concreten bajo el marco de la Unión Europea. No se ve otra vía posible
de conciliación.
La corrupción de gobiernos y proveedores y
empresarios contratistas llegó a un nivel mediático en 2017
sin precedentes en otros años, como en el caso de Odebrecht en América Latina, y
de otros casos que sacuden a países como Brasil. Veo para el 2018 una
intensificación del tema en la opinión pública por parte de ciudadanos y ONGs
que no van a quitar el dedo del renglón en cuanto a denunciar y llevar a juicio
a funcionarios corruptos se refiere. Todavía veremos muchos ejemplos relevantes en
esta área, como será en México y sus elecciones presidenciales.
Si algo positivo se puede resaltar para el año que
arranca, es el enorme empoderamiento que da a los individuos y ciudadanos el uso de
las tecnologías de la información. Su avance ha permitido a muchas
personas alrededor del mundo y que viven bajo toda clase de regímenes políticos
abiertos u opresivos, disponer de herramientas y espacios para opinar, informar
y actuar a favor de lo que creen y en contra de lo que perciben como una ineptitud
y corrupción intolerables en sus gobiernos, en las empresas donde laboran y en
las comunidades donde viven. Nada escapa ya a las redes sociales, cada día hay
menos zonas de oscuridad para evadir la opinión pública. Tiene su lado oscuro este fenómeno, por
supuesto, pues las redes sociales son muy vulnerables a la manipulación y a la
difusión de información falsa o distorsionada enfocada a objetivos políticos
perversos. Aun así, su balance sigue siendo positivo y ya no se entendería al
hombre contemporáneo sin el uso de ellas.
No importa lo que indiquen las tendencias para el 2018, uno debe
dejar siempre un espacio para lo inesperado: quién sabe si surjan líderes
sociales o mundiales que den un cambio profundo a las cosas; no sabemos si el
activismo mundial, si la elevación de un nivel de conciencia ciudadana a escala
planetaria presione para cambiar las reglas del juego existentes, en fin, si el
destino nos tiene reservados uno o dos ases bajo su manga que nos sorprenderán
-espero- muy gratamente. Es el infaltable toque que todo optimista da a su
análisis por un mundo mejor, ¡feliz año nuevo!
rogelio.rios60@gmail.com
sábado, diciembre 30, 2017
NSS: ¿Y México?
Por ROGELIO RÍOS HERRÁN
Tanto del lado mexicano como del estadounidense en la frontera
entre México Y Estados Unidos, nunca ha sido una postura razonable la de negar
o desdeñar la importancia de la vecindad geográfica como el factor esencial que
guía las relaciones entre ambos países.
Tradicionalmente, los mexicanos hemos sido esa parte de una
relación entre dos en la que uno se esfuerza mucho más que el otro para
mantener la relación a flote.
Son innegables las desigualdades o asimetrías de
poder entre México y Estados Unidos, pero siempre he pensado (soy muy optimista
en mis relaciones) que se puede convivir y prosperar juntos con base a una
buena compresión entre ambas partes.
Hemos recorrido mexicanos y gringos una larga búsqueda en los
gobiernos y las academias para encontrar el modelo de convivencia adecuado:
pasar de hablar de dependencia a interdependencia entre ambas naciones fue un
gran avance que se dio desde los años 80s, pero no estamos por lo menos cerca de un
final feliz, no importa si son los republicanos o los demócratas los que están
en la Casa Blanca.
Al revisar la Estrategia de Seguridad Nacional (NSS por sus siglas en inglés) para el 2018 propuesta
por el Presidente Donald Trump y lanzada a la opinión pública el 18 de
Diciembre pasado, me doy cuenta de que el camino hacia la plena comprensión
mutua entre los vecinos del Río Bravo será “a long and winding road”, como en
la canción de los Beatles.
Vaya, para empezar, ni siquiera se nombra a nuestro país: la
palabra “México” no existe en ese documento que detalla la doctrina y las
acciones a seguir en materia de seguridad nacional del gobierno de USA para el
2018. Ni una MX, nada. Mal comienzo para los mexicanos.
En algún cajón de los múltiples cubículos vacíos del Departamento
de Estado se quedó el dossier con los temas sobre la relación de seguridad con México:
la Iniciativa Mérida, la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América
del Norte (ASPAN), la extradición de Joaquín “El Chapo” Guzmán a EU un día
antes de la toma de posesión de Trump, los mecanismos binacionales para
compartir inteligencia sobre el narcotráfico y el lavado de dinero, etcétera.
No le fue mucho mejor a Canadá, el otro vecino de América del
Norte. Sólo mereció un par de líneas en la NSS: “Canadá y Estados Unidos
comparten una singular asociación de defensa y estrategia”. Es todo lo que
obtuvo Trudeau.
Por lo demás, para la región de América Latina, nombrada no como
tal sino como “Hemisferio Occidental” en el documento de la Casa Blanca (¿qué problema
tienen con nombrar las cosas como son?) el desafío percibido en Washington es
el del crimen transnacional que provoca violencia y corrupción en los países
del área.
La acción recomendada va en el sentido de apoyarse en los
esfuerzos locales, alentar las culturas de la legalidad y apoyar las iniciativas
locales para reforzar las policías y las fuerzas de seguridad. Se incrementará
el intercambio de inteligencia para la captura de criminales y el combate a las
organizaciones criminales.
Otro objetivo genérico para la región será el de modernizar los
acuerdos comerciales para asegurar un “comercio justo” para los intereses
norteamericanos. Eso incluye al TLCAN, por supuesto, pero no se le menciona en
este apartado.
En lo político, el Presidente Trump pide que otros países del
Hemisferio Occidental (se refiere a América Latina) lo apoyen en sus esfuerzos
por aislar a Cuba y Venezuela (modelos de “izquierda anacrónica y autoritaria”).
Eso es todo. La complejidad de la relación bilateral
México-Estados Unidos, en la cual los temas de economía, migración y seguridad
van necesariamente juntos en la realidad del día a día, no tiene cabida en la
visión expresada en la NSS. En otro apartado del documento se reitera la intención de construir un muro fronterizo, pero nada más (y sin nombrar a México).
La gran batalla para México es la de ganar la atención y la
simpatía de la opinión pública estadounidense, lo han dicho ya muchos
especialistas en el tema. Que en un documento oficial de la Casa Blanca ni
siquiera se mencione por su nombre a nuestro país dice mucho del Gobierno del Presidente
Trump, es cierto, pero dice mucho más de nosotros (sociedad y gobierno
mexicanos): ¿qué hemos hecho para que el estadounidense promedio cambie su
percepción negativa de México y de los mexicanos?
Ése es nuestro desafío: superar nuestros profundos
desacuerdos internos en México para enfrentar lo más unidos posible la adversidad
que viene del norte, ganar los corazones de los estadounidenses sin perder los
nuestros, ¿lo podremos lograr en el 2018?
rogelio.rios60@gmail.com
viernes, diciembre 29, 2017
NSS: ¿qué mundo perciben?
Por ROGELIO RÍOS HERRÁN
Los días de fin de año no son quizá los más propicios para leer
este tipo de documentos, pero decidí revisar la Estrategia Nacional de
Seguridad (NSS por sus siglas en inglés)lanzada por el Presidente Donald Trump
el pasado 18 de Diciembre porque pensé que en estas fechas relajadas podría
entender mejor la visión del mundo que él y su equipo de asesores proponen (ver
en www.whitehouse.gov).
Quería, además, quitarme el mal sabor de boca que me había
dejado el discurso del Presidente Trump ante la Asamblea General de la ONU en
septiembre pasado: combativo, hostil para algunos países cuyos delegados
estaban presentes en la sesión y completamente inapropiado en su tono para la
estatura del máximo foro mundial.
Pero ni el espíritu navideño ni el relajamiento del fin de año
me prepararon para lo que iba a leer: propone la Casa Blanca una estrategia
para el siglo 20, no para el 21. Aspira a un mundo que sólo puede existir en su
imaginación: países soberanos que conviven y comercian entre ellos sin
intermediarios de ninguna especie (organizaciones comerciales o políticas) y
cuya búsqueda individual de sus intereses nacionales les hará encontrar la
armonía universal (una especie de “mano invisible” geopolítica).
La paz se
asegurará mediante la fuerza y la potencia militar que aporte cada nación: si
tú me atacas, te garantizo que te puedo contraatacar y destruir. Un Monopoly,
pero con tanques y misiles.
A ver, tal vez me equivoqué, Vuelvo a leer algunos pasajes, pero
no, la propuesta sigue ahí, intacta, como una “visión hermosa”: “un mundo de
naciones fuertes, soberanas e independientes, cada una de ellas con sus propias
culturas y sueños, avanzando lado a lado en su prosperidad, libertad y paz a lo
largo del año que viene”.
Las amenazas a Estados Unidos provienen de naciones “revisionistas”
del equilibrio de poder como China y Rusia, el terrorismo yihadista es la
principal amenaza de seguridad para los estadounidenses, Corea del Norte e Irán
son dictaduras represivas que odian a Estados Unidos, la inmigración daña a su
economía; de todo ello, la conclusión es que Estados Unidos debe redoblar su
capacidad militar, tanto convencional como nuclear, para nunca perder la “superioridad”
militar sobre sus rivales, reservándose, por supuesto, el derecho de intervenir
militarmente en donde y cuando se consideren amenazados.
¿La ONU? En un par de líneas se menciona en la NSS que debe
reestructurarse para devolverla a su cometido original (el cual no se
específica).
¿Referencias a la globalización y su impacto geopolítico? No se
menciona la palabra “globalización” en todo el documento, mucho menos se
incorpora el concepto a su análisis estratégico.
¿Cambio climático? Tampoco se menciona por su nombre en el
capítulo dedicado a la energía.
Las continuas referencias al reforzamiento de la capacidad
militar estadounidense, a la necesidad de mantener una fuerza armada capaz de
actuar en cualquier momento y en cualquier parte del mundo, además de la
insistencia sobre el terrorismo yihadista y el peligro que representan Corea
del Norte e Irán, adicionalmente al crecimiento militar de China y Rusia, son
los puntales de la visión de la NSS: “estos son desafíos políticos fundamentales
entre quienes favorecen los sistemas represivos y quienes favorecen a las sociedades
libres”, una forma de decir entre buenos y malos.
No suena como una visión para el futuro, sino como una vuelta al
pasado. “America great again”, según la estrategia propuesta, aspira a preservar
un mundo unipolar que sólo brevemente existió a la caída de la Unión Soviética
en 1991, con Estados Unidos como la superpotencia dominante, pero con un toque
de los años 50: blandir amenazas inminentes y letales (antes el comunismo,
ahora el terrorismo islámico)para apropiarse de poderes y facultades extraordinarias
de gobierno, atemorizar a la población y cerrar los más posible el país al
mundo (lo cual llevaría a EU incluso más atrás en el tiempo hasta el
aislacionismo de principios del siglo 20).
¿Dónde están Harvard, Yale y Princeton con sus académicos de
relaciones internacionales? ¿Qué fue de los poderosos “think thanks”
conservadores que producen profundos reportes y estudios estratégicos por
toneladas?
¿Por qué no consultaron en la Casa Blanca a Henry Kissinger, quien,
a sus 90 y pico de años, les hubiera dado (gratis) un par de lecciones sobre
estrategia y geopolítica en la servilleta durante el almuerzo? ¿O a Condoleezza,
Madeleine o -sí- a Hillary?
El documento de la NSS se hubiera beneficiado mucho con su
asistencia y asesoría: no se puede omitir la globalización como concepto en
ningún análisis serio de las relaciones internacionales en el siglo 21; el
sistema internacional ya no gira exclusiva ni pincipalmente en torno a los
estados-nación; sobre el cambio climático no se discute si existe o no -eso ya
está superado- sino cómo va a afectar a cada nación, no se puede ignorar; explique
bien, por favor, ese trabalenguas del “realismo de principios” (“principled
realism) que haría a Hans Morgenthau revolverse en su tumba, etc., hubieran
dicho los académicos con delicioso sarcasmo mientras le regresan al alumno su “paper”
con observaciones para que lo corrija.
Pero es demasiado tarde para eso. La NSS ya es un documento
oficial y será la guía para la seguridad de todo el Gobierno estadounidense en lo interno y lo externo para el 2018, de ahí se derivarán decisiones de vida o
muerte alrededor del mundo.
Se refleja en él una corriente de pensamiento
conservador que peca de reduccionismo, es verdad, y que no incluyó a un
conservadurismo más ilustrado (en la academia, por ejemplo) que hubiera
aportado seguramente una visión más refinada del mundo y de las amenazas a la seguridad
estadounidenses para una discusión de mayor nivel.
Faltaría una cosa: México, ¿cómo queda en la NSS? Se los
comentaré en la próxima columna.
rogelio.rios60@gmail.com
miércoles, diciembre 27, 2017
2017: migración incesante
Por ROGELIO RÍOS HERRÁN
Se quedaron tan marcadas en mi mente las continuas imágenes de
los migrantes de la guerra de Siria, de quienes vienen de Afganistán, Iraq y de
quienes lo hacen desde África, sobre todo en su cruce mortal por el mar
Mediterráneo, que me resulta imposible reflexionar sobre el 2017 sin pensar que
ha sido un año que nos reveló en toda su crudeza lo hondo y trágico de ese
fenómeno.
Uno no puede levantarse en las mañanas, tomar una ducha
caliente, preparar el café y estar al pendiente de llevar a las hijas a la
escuela, para después regresar a casa a desayunar sabroso antes de empezar la
jornada laboral, sin tener presente a los cientos de miles de migrantes
hacinados en campos de refugiados o muertos en las aguas furiosas que los
ahogan al hundir sus frágiles embarcaciones.
Es como si sus gritos se escucharan en la cocina de la casa,
como si su sufrimiento se pudiera ver desde las ventanas y al abrir la puerta
estuvieran ahí. No están lejos en otra parte del mundo, ellos viven ya en
nuestras conciencias.
Igual percibo desde hace años a los cientos de miles de
migrantes centroamericanos que cruzan México rumbo a los Estados Unidos. Y,
desde hace muchas décadas, a los mexicanos que deciden emigrar al vecino del
norte para buscar mejor fortuna y que se arriesgan a emprender un viaje
peligroso e incierto solamente para encontrar principalmente discriminación y
rechazo en tierras estadounidenses.
Quiero plantear la presencia de los migrantes como algo que
forma parte de mi vida personal porque cuando se recurre a las cifras de los
flujos de migrantes se le da una magnitud numérica al fenómeno, es verdad, pero
se pierde el toque personal, el calor humano que nos debe unir a ellos.
El 18 de diciembre pasado se conmemoró el Día Internacional del
Migrante establecido por la Organización de Naciones Unidas. Según cifras
disponibles para 2015, se estimó un total de 243.7 millones de migrantes
internacionales, un 3.3% de la población mundial.
México ocupa el segundo lugar mundial entre los países
expulsores de migrantes con un total de 12.3 millones, contra la India en
primer lugar (15.6 millones) y Rusia en tercer puesto con 10.6 millones.
Hay unos 12 millones de mexicanos residiendo en Estados Unidos,
de los cuales 5.9 millones están sin documentos. Entre todos enviaron 23 mil
908 millones de dólares de remesas a México entre enero y octubre del año que
termina. En este mismo lapso del 2017, hubo un total de 135 mil mexicanos
deportados a su país (todas las cifras provenientes de la ONU, ver www.gob.mx/conapo).
Falta en esas cifras el toque humano: la separación brutal de
las familias de indocumentados por los agentes de inmigración en Estados
Unidos; el tráfico criminal de migrantes a través de embarcaciones vulnerables
en el Mediterráneo; las trabas en varios países europeos (Hungría,
por ejemplo) al paso de los migrantes, en fin, el desdén hacia quien peregrina
lejos de su tierra en busca de una vida mejor.
Nada de eso nos dicen las cifras: vivir en campamentos
degradantes, pelear por comida y medicinas, cuidar desesperadamente a los hijos
al cruzar el mar, vaya, no disponer siquiera de agua caliente para una ducha
que alivie las fatigosas jornadas.
Definitivamente, este 2017 no fue un año bueno para los
migrantes, como muchos años anteriores y, me temo, como muchos años por venir.
Les debemos a ellos, nos debemos a nosotros, por lo menos un poco de
solidaridad y compasión para su sufrimiento, ¿cuándo llegará una solución
integral a este fenómeno?
rogelio.rios60@gmail.com
martes, diciembre 12, 2017
Morenita
Por ROGELIO RÍOS HERRÁN
Guadalupana, madre de Dios, una nación entera eleva hoy sus ojos ante ti, desde su postración, desde su más absoluta desesperanza, desde los siglos de los siglos en que ha vivido, en la Tierra, el infierno inmerecido de su pobreza y de una vida miserable.
Las madres lloran a sus hijos muertos o desaparecidos en el culto a la violencia en que se ha convertido nuestra Patria, prestos los hombres a empuñar sus armas en contra de sus propios hermanos mexicanos, listos para decapitar, violar, abusar del indefenso y a envilecerse hasta el extremo de lo indecible.
No saben esas madres si sus hijos viven o mueren, si sus hombres volverán a casa después de cada jornada, si su espíritu materno otrora inquebrantable, otrora amoroso, terminará hecho pedazos ante el embate de la muerte. Qué triste es la madre que perdió a un hijo, qué hondo su dolor. Tú sabes de eso.
Morenita, diles a los mexicanos que su sufrimiento no será en vano ni sus plegarias desoídas. Extiende tu manto de rosas para cubrir tanta infelicidad, tanta enfermedad que los aqueja, implacable, y lacera sus cuerpos y sus almas.
Diles, desde el Tepeyac, que hay no sólo un mañana prometedor que los aguarda en la otra vida, en donde volverán a encontrarse con los idos, sino que la gloria terrenal es posible, que sus existencias no serán en vano y que podrán encontrar, aquí y ahora, los que creen y los que no, los que obran el bien o perpetran el mal, la dignidad que da una vida sencilla y feliz.
Los mexicanos peregrinan hasta encontrarte, Suprema, no sólo al final del camino que lleva a tu Santuario, sino en cada casa, oficina, taller, panadería o pecho ilusionado en donde te invocan, más que a nadie, porque te saben generosa en tu consuelo, infinita en tu misericordia, dolida también como ellos, afligida por tanto sufrimiento de los niños, de los viejos, de los encarcelados y enfermos.
Dales de tu serenidad una gota, para ellos es suficiente para recobrar el aliento perdido. Pon tu mano sobre sus cabezas, alivia su peregrinar constante por esta tierra que les da pocas alegrías y muchas tristezas. Hazles saber que no han perdido su casa, que México, el genuino y el eterno, vive en sus corazones de gente honesta y trabajadora, que no son esclavos sino amos y señores de sus destinos.
Madre del Divino, abre nuestros corazones, nuestra razón al sufrimiento ajeno, no permitas que vivamos así tan insensibles, tan indiferentes a los clamores de justicia y pan de nuestros hermanos mexicanos, los millones de ellos que han quedado fuera del mínimo nivel de bienestar, los que ven morir a sus hijos y padres de enfermedades, hambre y violencia, los que perdieron la ilusión de vivir.
Alivia también, desde tu morada, al egoísta, al arrogante y al soberbio que en su codicia acapara y quita a los demás el pan de la boca, sálvalo de la condena eterna que acompaña a las malas conciencias, las que nunca encontrarán descanso ni pausa a sus perversos deseos si no abren los ojos. Qué culpa tienen ellos, tú lo sabes, de cambiar la eternidad por unas monedas, insensatos, ¿no escucharon a tu Hijo?
Guadalupana, todo te pedimos, nada te ofrecemos. Buscamos tu consuelo, pero no lo ofrecemos a los demás. Solicitamos tu intercesión, pero no intercedemos por el prójimo. Te amamos, pero no amamos a los otros. Somos hombres nada más, hechos del polvo, encadenados a nuestras pasiones, luchando por conciliar la razón y la fe, incapaces de amar plenamente.
Aún así, podrás perdonarnos y escucharnos porque sabrás que no somos malos de corazón, que no anida en nosotros la perversidad ni la crueldad, que acudimos arrepentidos sinceramente ante ti para salvar a nuestra Nación de rodar por el abismo y nosotros junto con ella.
Morenita, hoy y todos los días ya no pedimos solamente por nosotros, sino por nuestros hijos, no pedimos por nuestro presente, sino por el futuro de ellos. Escucha estas palabras humildes, oye las plegarias de millones, no nos abandones ahora ni en la hora de nuestra muerte. Así sea.
rogelio.rios60@gmail.com
(Publicado originalmente en el periódico El Norte).
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