domingo, diciembre 30, 2018

México 2018: un crucigrama político





Por ROGELIO RÍOS HERRÁN

Lo primero que me viene a la mente al tratar de capturar en una palabra lo que me dejó la vida política de México en el año que concluye es “incertidumbre”.

Hay en la arena pública una sensación de extravío entre los ciudadanos. No saben muchos, bien a bien, si la alternancia en el poder y la llegada de un nuevo Gobierno nacional, por la cual votaron a favor más de 30 millones de mexicanos, era la mejor solución al problema de corrupción e incompetencia del Gobierno de Peña Nieto que quisieron castigar en las urnas.

¿Fue la mejor opción la de Andrés Manuel López Obrador y el Movimiento de Regeneración Nacional para entregarles el gobierno y la administración de México? Cada vez es menos el grupo de fervorosos seguidores que no dudan de nada, no cuestionan nada de lo que digan o decidan sus líderes y para quienes la lealtad incondicional a su líder es la única forma de existencia política. Cada día crecen los cuestionamientos.

Bastaron los largos meses de la transición de gobierno y el mes de diciembre del 2018 para que los observadores periodísticos pudiéramos ver, sin el velo del militante fervoroso, que hay muchas fallas y deficiencias de forma y de fondo en el grupo gobernante que le hacen mucha sombra a los logros y actos positivos.

En lo que concierne a la libertad de expresión y los medios de comunicación, la actitud predominante del nuevo grupo gobernante (no sólo de Andrés Manuel, aunque más marcada en él) ha sido sumamente preocupante: un alto nivel de intolerancia ante la crítica, rechazo visceral a los argumentos y el debate razonado, una postura evasiva de no pronunciarse sobre ciertos temas (la relación con Estados Unidos, por ejemplo) que, según ellos, son meras provocaciones de opositores.

Yo esperaba, como muchos colegas del medio periodístico, una verdadera transformación en la relación gobierno-medios, en particular en torno a la transparencia y la rendición de cuentas, pero no ha sido así.

La opacidad persiste no solamente en el manejo de los recursos públicos, el dinero en sí, sino en otro ámbito más delicado. Me refiero a la calidad de las decisiones de política pública, el nivel real de liderazgo político de AMLO, los dirigentes de Morena y los coordinadores legislativos.

¿Cómo fundamentan sus decisiones? ¿Con base a qué deciden tomar uno u otro curso de política pública? Por ejemplo, ¿por qué se canceló realmente el Nuevo Aeropuerto Internacional de la CDMX, más allá de los simplistas argumentos de que se trataba de “un negocio entre corruptos”, a un costo elevadísimo para el tesoro nacional?

Las cualidades de un dirigente político exitoso incluyen tener una visión del país que se quiere, contar con objetivos definidos y realistas, elaborar una estrategia adecuada para alcanzarlos y disponer de los recursos humanos, políticos y económicos para obtener resultados concretos. Así lo han establecido los estudiosos del liderazgo político.

Honestamente hablando, ¿cree usted que tenemos hoy en México el mejor liderazgo político posible? Al final, el voto para los otros candidatos presidenciales derrotados sumó 25 millones y unos 34 millones de mexicanos se abstuvieron de votar de un padrón de electores de 90 millones de votantes, no podríamos tener un país más diversificado. Los más de 30 millones de votos para AMLO son valiosos e impresionantes, pero no son todo México. ¿Qué podemos hacer para remediar la situación?



En el medio en el que me desenvuelvo, la comunicación y el periodismo, nos gusta a veces jugar con las palabras. Yo le diría, estimado lector, que una forma de percibir la incertidumbre de los mexicanos es verla de manera contraria: cada mexicano le dirá una opinión contundente, “mi verdad”, elaborada penosamente con muy poca información y mucha emoción información no verificada, de la cual no se apartará un milímetro, no importa la evidencia abrumadora que se le presente en contrario. Primero morir en la raya que aceptar que se está equivocado.

Es decir, nuestra incertidumbre mexicana estaría formada de “certezas inciertas”: mi creencia, aunque ciega, me permite navegar por el mar picado de la política nacional sin perderme. Yo me apego a un líder, a un movimiento o partido, y así no tengo que pensar ni cuestionar nada. Por más incierta que sea mi creencia, por más endeble que sea su fundamento, es la única brújula que tengo. Así fui “educado”. Así funciona el sistema.

A eso me refiero con “certeza incierta”: mejor creer en algo, en lo que sea, que cuestionar todo y tener que pensar en los problemas. Hay una falta de educación y cultura general terribles entre la mayoría de la población; revertirlos sería, por supuesto, el instrumento para quitarle sus miedos a los mexicanos, sus temores a pensar por cuenta propia.

El problema más inmediato, sin embargo, es que a todo liderazgo político (cualquiera que sea su signo) le conviene más la incertidumbre, un país de “certezas inciertas”, que la armonía entre sociedad y gobierno. Es en la división y el enfrentamiento en donde los líderes, desde tiempos inmemoriales, tienen el terreno fértil para conquistar y retener el poder. La fórmula sigue siendo exitosa en el Siglo 21: Maquiavelo le gana la partida a Rousseau.

Si se cumple o no la visión que se tenía; si se alcanzan o no los objetivos propuestos; en fin, si la estrategia funciona y se obtiene los recursos para tomar el poder, se seguirá haciendo las cosas de la misma manera que se hacían para mantener el poder, ¿por qué cambiar si así funciona bien?

No sé si la incertidumbre que nos rodea sea una decisión deliberada del nuevo Gobierno, no llego a ese extremo. Más bien, me parece una decisión inconsciente que viene de las profundidades de su experiencia política, algo a lo que los políticos llaman “instinto”: ¿Por qué habría de cambiar AMLO su discurso de confrontación, por ejemplo, ahora que ya es Presidente de la República, si siempre le ha dado buenos réditos políticos?
A largo plazo, la mejor educación y capacidad de pensamiento crítico será la fórmula para que nos demos, como ciudadanos, los mejores gobiernos posibles.

A corto plazo, en el 2019 habrá que esforzarse al máximo para elevar las voces críticas y evitar que se cierre por completo el debate público ante la fuerza de los discursos triunfalistas e intolerantes que provienen del nuevo grupo gobernante.

Hablo del ámbito periodístico, por supuesto, pero no creo que a nadie en general la caiga mal leer más, ejercer la mente y atreverse a pensar por sí mismo: descubrirán quienes lo hagan que pueden cambiar sus certezas de lo incierto a lo seguro, a los más documentado y probado posible, pues no hay, ni habrá jamás, verdades absolutas, ni nadie las puede llevar en sus manos: quien le diga eso, le estará mintiendo para, como decimos en México, “llevarlo al baile”.

Sigue estando en nuestras manos el cambio que anhelamos para México. Sólo a nosotros, como ciudadanos de libre pensamiento (y de libre pastoreo, diría un amigo), corresponde resolver el crucigrama mexicano.

¡Feliz año Nuevo 2019!


viernes, diciembre 28, 2018

Luis Cernuda, versos que acompañan...




Por Rogelio Ríos Herrán

Sevillano y mexicano, Luis Cernuda (1902-1963) escribió en México buena parte de su obra poética. Lo empecé a leer cuando yo era estudiante. Van unas líneas suyas, se leen como sentir una lluvia fina en el rostro:


No es el amor quien muere

No es el amor quien muere,

somos nosotros mismos.

Inocencia primera

abolida en deseo,

olvido de sí mismo en otro olvido,

ramas entrelazadas,

¿por qué vivir si desaparecéis un día?

Sólo vive quien mira

siempre ante sí los ojos de su aurora,

sólo vive quien besa

aquel cuerpo de ángel que el amor levantara.

Fantasmas de la pena,

a lo lejos, los otros,

los que ese amor perdieron,

como un recuerdo en sueños,

recorriendo las tumbas

otro vacío estrechan.

Por allá van y gimen,

muertos en pie, vida tras de la piedra,

golpeando impotencia,

arañando la sombra

con inútil ternura.

No, no es el amor quien muere.


Tomado de Luis Cernuda. “Antología Poética”. Madrid: Alianza Editorial, 1975, pp. 54-55. 



jueves, diciembre 27, 2018

Benedetti, un crimen siempre es un crimen...




Por Rogelio Ríos Herrán

De su cuento “Musak”, va una pincelada de periodismo que nos dejó Mario Benedetti (1920-2009):

“Uno se tranquiliza. Mirá, hay días en que llego al diario con la cabeza hecha un bombo, lleno de problemas, líos de plata, discusiones con mi mujer, preocupaciones por las malas notas de la nena, últimos avisos del Banco, y sin embargo me coloco frente al escritorio y a los cinco minutos de escuchar esa musiquita que te penetra con sus melodías dulces, a veces un poquito empalagosas, lo confieso, pero en general muy agradables, a los cinco minutos me siento poco menos que feliz, olvidado de los problemas y trabajo, trabajo, trabajo, como un robot, ni más ni menos. Total, no hay que pensar mucho. Un crimen siempre es un crimen. Para los pasionales, por ejemplo, yo tengo mi estilo propio. No me manejo con lugares comunes ni términos gastados. Nada de cuerpo del occiso, ni decúbito supino, ni arma homicida, ni vuelta al lugar del crimen, ni representantes de la autoridad, ni cruel impulso de un sentimiento de celos, nada de eso. Yo me manejo con metáforas. No pongo el hecho escueto, sino la imagen sugeridora. Te doy un ejemplo. Si un tipo le da a otro cinco puñaladas, yo no escribo como cualquier cronista sin vuelo: “El sujeto le propinó cinco puñaladas”. Eso es demasiado fácil. Yo escribo: “Aquel prójimo le abrió tres surcos de sangre”. ¿Captás la diferencia? No sólo le añado belleza descriptiva, sino que además le rebajo dos puñaladas, porque, paradójicamente, así queda más dramático, más humano. Un tipo que da cinco puñaladas es un sádico, un monstruo, pero uno que sólo asesta tres es alguien que tiene un límite, es alguien que siente el aguijón de la conciencia. Claro que yo nunca escribo “aguijón de la conciencia” sino “ansia que remuerde”. ¿Percibís el matiz? O sea que tengo mi estilo. Y el lector lo reconoce. Bueno, en ese sentido a mí el muzak me ayuda. Y me he acostumbrado tanto a su presencia que cuando, por cualquier razón, no funciona, ese día el estilo se me achata, me sale sin metáforas. ¿Te das cuenta?

De su libro “La muerte y otras sorpresas”. México: Siglo Veintiuno Editores, 1978, 12ed., p. 41-42.

miércoles, diciembre 26, 2018

Recordando a Aura...

REDONDO
Alejando Aura (1944-2008)

¿Son felices los peces adentro de su agua?
Parecen no temer que pase el tiempo,
se desplazan como si nada más en el mundo
se moviera,
oyen con los ojos atentos mis cantos matutinos
y la seda fugaz de sus aletas
envuelve su estudiada indiferencia.

Si no canto para ustedes, ¡mierda!,
canto para que la mañana se fortalezca y dure.

Se pasean en el agua de otro tiempo
distinto al tiempo del aire, orondos,
magníficos, vistosos,
felices como peces en el agua,
mientras canto
y absorto contemplo la pecera.
¿Son felices los peces adentro de su agua?

De su libro "Poeta en la Mañana". México: Fondo de Cultura Económica, 1991, p.43.

miércoles, diciembre 19, 2018

Cuauhtémoc Cárdenas: ¿Una nueva Constitución?



Por Rogelio Ríos Herrán
Desde que en un evento organizado por la Universidad de Monterrey a mediados de los años 90, escuché una conferencia del Dr. Miguel Acosta Romero (UNAM) en donde argumentó brillantemente sobre la necesidad de contar con una nueva Carta Magna para el México de hoy, no había vuelto a ver una postura del mismo nivel.
Asistí, junto con el grupo de PRO Propuesta Ciudadana, a escuchar al Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas a una plática que ofreció el 17 de diciembre, invitado por Movimiento Ciudadano y acompañado por el Senador Samuel García, al público en el Pabellón M en Monterrey.
Su tema, en ocasión del 101 aniversario de la Constitución de Nuevo León, fue una interesante disertación sobre el proceso de creación de la nueva Constitución de la CDMX y, por extensión, de la necesidad y conveniencia de debatir sobre un nuevo texto constitucional para los mexicanos.
Cárdenas advirtió, con justa razón, que en todo momento el debate y la posible instalación de una asamblea constitucionalista deberá reflejar fielmente la pluralidad política y social de México.
Agregó que la negociación y la conciliación deben marcar la ruta para los acuerdos, no las imposiciones políticas ni mayoritarias.
En cada zona de México, como es el caso de Nuevo León, las constituciones estatales derivadas de una nueva Carta Magna deben incorporar las particularidades locales, la forma de ser de cada ciudadano y región de nuestro territorio.
¿Necesitamos en México una nueva Constitución? Viniendo de Cárdenas, el alegato es sumamente sugerente. Basta con verlo y escucharlo para saber que conserva lucidez y argumentos que la edad (nació en 1934) no ha mermado, sino al contrario, parece haber incrementado con una vida pública llena de vivencias intensas.
Concuerdo con la conveniencia de una nueva Constitución que refleje el México de hoy y que elimine hasta donde sea posible la avalancha de reformas hechas al texto constitucional desde 1917.
Mi reserva al respecto viene de otro tipo de consideraciones: ¿estamos preparados los mexicanos de hoy, de este siglo 21, para dotarnos de una Constitución moderna, realista y de principios? ¿Es suficiente nuestra cultura política actual para comprender la importancia de una nueva Carta Magna?
En fin, ¿seríamos capaces de dejar que una Asamblea Constituyente funcione como tal y no como instrumento de los intereses políticos de partidos, grupos e individuos poderosos? ¿Cuál es nuestro verdadero nivel de desarrollo político, cuando nos cuesta tanto trabajo obedecer las leyes?
No pude evitar, al escuchar a Cárdenas, que mi memoria reviviera la elección presidencial de 1988 (30 años atrás) en la cual muchos pensábamos que Cuauhtémoc era el candidato ganador hasta que nos dijeron que “se cayó el sistema”, según la clásica frase atribuida a Manuel Bartlett, entonces Secretario de Gobernación encargado de operar y calificar las elecciones.
Ante la aguda polarización que México vive hoy, dividido en bandos políticos irreconciliables, preso de un lenguaje excluyente e insultante entre los grupos y personajes políticos, tengo que hacer un esfuerzo supremo de imaginación para saber cómo sería posible llevar a la práctica el proyecto de una nueva Constitución para México.
¿Encabezaría Cárdenas, con su autoridad moral incuestionable, el proceso? ¿Se lo permitiría la edad? ¿Haría el Ingeniero una última aportación a su Patria?
No veo hoy a nadie más con su nivel y prestigio que pudiera hacerlo. Tal vez se pierda la oportunidad, como ocurrió en los 90 tras el llamado de Acosta Romero que cayó como voz en el desierto: México tendrá que esperar por tiempos mejores; quizá hoy -como entonces- no está la Magdalena para tafetanes.

sábado, diciembre 15, 2018

Coreanos: una fuerza comunitaria en Monterrey



Por ROGELIO RÍOS HERRÁN

No podría decir que soy experto en asuntos coreanos ni que he tenido mucho trato con ellos, pero hacer amigos y relacionarme profesionalmente con algunos coreanos del área de Monterrey me ha permitido saber cómo viven, trabajan y se entrelazan con los "regios" en el área metropolitana de nuestra ciudad.

Siempre me han causado una grata impresión, son leales, pero ahora confirmé algo más: son muy bien organizados para cuidar su comunidad y sus lugares de trabajo, para ellos una cosa va con la otra.

Fui testigo de ello cuando el 13 de diciembre, por invitación de nuestro amigo Byung Ha Lim, mi esposa Paty y yo atestiguamos la creación del Cuerpo de Policía de Nuevo León de la Comunidad Coreana, el cual estará bajo la dirección del Sr. Kevin Lee (director) y del Sr. Rubén Kim (secretario general).

La Policía Ciudadana es un cuerpo de voluntarios civiles coreanos (no armados), trabajadores y empleados de empresas coreanas, cuya tarea principal será la asistencia ciudadana a los integrantes de su comunidad y a sus empresas y lugares de trabajo.

Además, al trabajar en coordinación con las autoridades estatales y municipales, les prestarán ayuda auxiliar en cuestiones de tráfico vehicular y seguridad que son un gran desafío a resolver en las áreas de Apodaca, Pesquería, Guadalupe, Monterrey y San Pedro, zonas en donde reside la mayor parte de la comunidad coreana en Nuevo León.

Nuestro anfitrión fue el pastor de la Iglesia Presbiteriana La Esperanza, ubicada en un local sobre el antiguo camino a Huinalá, y se intercambiaron discursos en tono fraternal, buenos deseos y mucho entusiasmo por el inicio del nuevo cuerpo de voluntarios civiles.

Al finalizar el evento se sirvieron refrescos y canapés, lo cual nos dio la oportunidad de conocer a algunos de los invitados: Lic. Leticia Platas, Comisaria General de Fuerza Civil; los secretarios de seguridad pública de Apodaca (Víctor Manuel Navarro), Guadalupe (Gerardo Saúl Palacios) y Park Sung Hun, Cónsul de Policía de Corea en Monterrey, lo cual es un buen indicio de que la comunidad coreana es tomada en cuenta.

Hay aproximadamente 3 mil coreanos residiendo en Monterrey, los cuales impulsan unos 300 negocios y empresas medianas y grandes. De hecho, aunque hay un número mayor de coreanos viviendo en otras partes de México, es en Nuevo León en donde la comunidad coreana concentra su mayor actividad económica y tiene a una de sus empresas insignia a nivel mundial: KIA Motors y subsidiarias.

La fiesta, sin embargo, ya terminó. Lo que sigue ahora es el trabajo duro y cotidiano de esta Policía Ciudadana Coreana que se suma, junto al Gobierno estatal y los gobiernos municipales en Nuevo León, al gran objetivo de todos los regiomontanos: prevenir el crimen y la violencia en nuestras tierras y solucionar los problemas de vialidad que nos aquejan día a día.



Qué bueno que los coreanos quieran echar una mano en los problemas de los regiomontanos. No olvidemos que ellos se encuentran a miles de kilómetros de su Madre Patria, que necesitan cuidarse y sentir que son parte de la sociedad regiomontana en la que viven, no una isla distante.

Seguiré con interés el desarrollo de este proyecto y estaré en contacto con su director para ver qué avances tienen. Si la Policía Ciudadana Coreana funciona bien y tiene un impacto positivo servirá de ejemplo para que otras comunidades foráneas en Monterrey y en otras partes de México sigan su ejemplo y lo pongan en práctica: "nos cuidamos y ayudamos a cuidar", sería el lema coreano, ¡buena fortuna!

Para emergencias contactar:
(81) 1481 7999
(81) 1996 4646
siminpolicia@gmail.com



Koreans: a community force in Monterrey





By Rogelio Rios

It is not that I have been consistently in touch with koreans living in the Monterrey city area in Mexico. However, I have seen enough of them to get a good impression on how they work, the way they live and interact among themselves and with the "regios", and above all the way they have truly been integrated to the city life.

Now I was a witness of the way they organized themselves to protect their community and their working places, for example, in Apodaca, one of the suburbs of the city area.

In December 13th, me and my wife Paty were invited by our friend Mr. Byung Ha Lim to the announcement of the creation of the "Cuerpo de Policía Ciudadana de Nuevo León" (Nuevo Leon Corps of Citizen Police), under the direction of Mr. Kevin Lee. These "Policías Ciudadanos" (Citizen Policemen) are not armed guards but korean citizens (working men, employees at the factories) with the task, in the first place, of assisting other korean nationals in case of accidents or any other situation involving the local authorities.


Furthermore, they are going to be an additional help to local authorities in traffic and security matters, wich are two of the most pressing issues to be resolved in the areas of Apodaca, Pesquería, Guadalupe, San Pedro and Monterrey (the areas where most koreans live and work).

Our host was the pastor of the Iglesia Presbiteriana La Esperanza, located on the old road to Huinalá. After speeches were told in good spirits from korean residents, the korean Consul in Monterrey, the people from Apodaca city government, we had a moment to sit at the same table and take some refreshments and appetizers.

The list of guests is a testimony to the importance of the project: Leticia Platas (Commissioner to Fuerza Civil) and the directors of public security of Apodaca (Víctor Manuel Navarro), Guadalupe (Gerardo Saúl Palacios) and the korean Consul of Police in Monterrey, Mr. Park Sung Hun.



In Nuevo Leon there are approximately 3,000 korean residents working on some 300 small businesses, medium and big enterprises. This korean community in particular produces more economic output than any other in Mexico and our state hosts one of the leading korean firms worldwide: KIA Motors and its associates.

After the party was over, however, I realized that from now on the hard part of the task of these "Policías Ciudadanos" is only at the starting point: they are going to serve their fellows koreans but they are also going to be part of this larger commitment to wich Nuevo Leon (state and cities alike) is devoted to: the fight to prevent crime and violence in our society.

It is good that the koreans lend a hand on this issue. That shows a lot of their sense of community: they are thousands of miles away from their Motherland, but they seem to never abandon each other. I know they are very competitive for jobs and careers, but when it comes to think in bigger terms beyond one small group of persons and take in consideration the interests of others, they do it without blinking.

They are indeed a community force in Monterrey, and Mr. Kevin Lee and Mr. Ruben Kim (with the support of Consul Park Sung Hun) will surely let us know about their advancements in this new task. We will have our eyes on you because this could be an example to be replicated in other cities in Mexico by other foreign communities. The koreans will surely set up the pace, good fortune!

For emergencies you can contact:

(81) 1481 7999
(81) 1996 4646
siminpolicia@gmail.com














  












Mexicanos con bandera nacional

Siempre me pongo de pie al escuchar el Himno Nacional y para saludar a la bandera: son los símbolos incorruptibles de la conciencia cívica d...