viernes, junio 20, 2014



Felipe VI, Rey constitucional 

Por Rogelio Ríos Herrán 


Encarno una monarquía renovada 
para un tiempo nuevo 
Felipe VI 

En qué momento más difícil en la historia de España asume la Corona el nuevo Rey Felipe VI, al recibir la investidura real de manos de su padre Juan Carlos: una época en que bajo cualquier indicador económico y social la sociedad española vive bajo la tensión de la crisis, el desempleo y el desasosiego que en la convivencia entre españoles produce la brecha generacional, las posiciones políticas y rupturas ideológicas, las rivalidades a muerte como entre los equipos de futbol, y, para rematar, la estrepitosa eliminación en la primera ronda de la Selección española en el Mundial de Brasil 2014.

Ante una nación desgarrada en lo interno, disminuida en su influencia externa en América Latina, golpeada en el orgullo deportivo y de la cual un sector mira con ojo sumamente crítico a la Monarquía y pide su abolición, el relevo generacional en la Corona aporta, al menos, la frescura que todo en cambio en el poder suele traer, sobre todo, cuando quien llega representa a una nueva generación de españoles más jóvenes que reclaman su papel en la vida pública de la nación ibérica.

Ha dicho atinadamente Felipe en su discurso de apertura de su reinado que es "mi convicción personal que la Monarquía Parlamentaria puede y debe seguir prestando un servicio fundamental a España".

Agregó el nuevo monarca que "la independencia de la Corona, su neutralidad política y su vocación integradora ante las diferentes opciones ideológicas, le permiten contribuir a la estabilidad de nuestro sistema político... y ser cauce para la cohesión entre los españoles".

Felipe es un Rey que accede a la cabeza del Estado español de acuerdo con la Constitución, un Rey constitucional como él mismo lo manifestó en su discurso inaugural, y no podemos dejar de subrayar la importancia de este hecho: la transición pacífica de la titularidad de la Corona como un reflejo de la madurez política de la nación española.

Su preocupación por dejar asentada la fuente de su legitimidad nos habla del tamaño del desafío que enfrenta, así como de una visión pragmática de un jefe de Estado que sabe cuál es su papel en el sistema político, pero que también reconoce que no es ajeno ni inmune al fragor de las batallas políticas ni al rechazo manifiesto de una parte de los españoles que en días recientes, desde el anuncio de Juan Carlos sobre su abdicación, se manifestaron ruidosamente en las calles madrileñas.

De los diversos puntos que abordó Felipe en su mensaje inicial, rescato dos que me parecen relevantes para el momento político español: 

1) Recuperar la autoridad moral de la Casa Real 

La Corona debe saberse ganar continuamente el aprecio, respeto y confianza de los ciudadanos, "y para ello velar por la dignidad de la institución, preservar su prestigio y observar una conducta honesta, íntegra y transparente como corresponde a su función institucional y a su responsabilidad social". 

"Sólo de esa manera se hará acreedora de la autoridad moral necesaria para el ejercicio de sus funciones", concluyó el Monarca.

Sobra decir que éste es quizá el motivo de mayor irritación de una parte de la sociedad española con la familia real: el descrédito que alguno de sus miembros le ha embarrado al verse sujeto a proceso judicial, las pifias de don Juan Carlos, el alto costo del mantenimiento de la realeza en medio de una severa crisis económica. Mucho trabajo tiene por delante el joven Rey para reconquistar el aprecio perdido de la sociedad española.

LA FAMILIA REAL ESPAÑOLA
Fuente: Google Search.


2) El papel de Letizia, la princesa Leonor y la infanta Sofía

Los nuevos reyes jóvenes no dejan de ser, en su rol de padres de familia, como muchas familias en España: con dos hijas pequeñas, con las preocupaciones familiares, y con una vida por delante para educar a las niñas y salir adelante como familia. Sólo que ellos, a diferencia del resto de la sociedad ibérica, tienen el sustento económico asegurado y no padecen las estrecheces de las clases media y baja en las ciudades españolas, ni han vivido la angustia de un desalojo ni han sufrido el zarpazo de la violencia y la inseguridad, los hijos adictos a las drogas, etc.
  
¿Cómo va a encarnar la Reina Letizia, mujer profesionista, periodista, inteligente y de visión moderna de la vida, a la mujer española de hoy, a las de su edad y experiencia de vida similar en la clase media, desde el rígido protocolo de la Casa Real? ¿Qué tiene qué decir y mostrar a las mujeres españolas como Reina, madre de familia y compañera de Felipe?

¿De qué manera la princesa y la infanta, adorables las dos, tendrán la simpatía y la cercanía con los niños españoles, los que ven sufrir a sus padres para ganar el sustento, los que perciben en los adultos la preocupación y la pesadumbre por lo difícil de la vida?

Cómo los jóvenes españoles, ellas también se enfrentan a una época de peligros, de amenazas por internet, de acercarse y caer en el abismo de las drogas y las adicciones; ellas, a diferencia de sus contemporáneos, corren además el riesgo de quedar doblemente aisladas del resto de la sociedad española por su investidura y por razones de seguridad. Si es difícil ser niño en el mundo de hoy, es doblemente arduo serlo cuando se es miembro de la familia real.

Empieza una nueva era en la Corona española, una de renovación no carente de retos y adversidades. Por todo lo que representan hoy y lo que pueden llegar a "encarnar", como dice Felipe, para la sociedad española y para ayudarle a recuperar la esperanza, sigamos con interés las acciones y palabras de Felipe VI, el Rey joven, universitario, con postgrado en Estados Unidos y que con entereza ha asumido la Corona: no es fácil ser el hijo de un Rey, ni mucho menos ser Rey de España.  

viernes, mayo 16, 2014

¿Qué va a hacer México ante Venezuela?


Jóvenes venezolanas se preparan para una protesta callejera.
Fuente: Google search.


Por Rogelio Ríos Herrán

Los acontecimientos violentos se precipitan en las calles de Caracas, San Cristóbal  y otras ciudades de Venezuela, las imágenes de la Policía Bolivariana y grupos paramilitares arremetiendo contra los opositores al Gobierno de Maduro, golpeando a discreción y deteniéndolos para someterlos a procesos judiciales que no ofrecen garantías de imparcialidad (como en el caso de Leopoldo López) son cosa ya de todos los días.

La situación económica del país araucano no tiene un horizonte de mejoría a corto y mediano plazos, la inflación sigue rampante, el control de cambios causa estragos en las empresas nacionales y foráneas (la línea aérea Alitalia anunció su próxima suspensión de vuelos a Venezuela, por ejemplo), el desabasto de productos de primera necesidad es grave.

El sostén del Presidente Nicolás Maduro y de su Gobierno cada día se reduce más a la mera fuerza policiaca y militar y paulinamente se sustenta menos en la legitimidad que le dio su triunfo duramente cuestionado en las urnas en las pasadas elecciones presidenciales, en las cuales derrotó al candidato opositor Henrique Capriles por un estrecho margen en medio de acusaciones de haber tomado ventajas indebidas en la campaña electoral al disponer para sí del aparato mediático controlado por el Gobierno venezolano, y de prácticamente excluir la imagen de su contendiente de los medios electrónicos.

Hasta ahora, los países de América Latina agrupados en organismos internacionales como la OEA y la Unasur han asumido que siendo el de Maduro un gobierno electo en las urnas, merece el respaldo de la comunidad internacional a pesar de que Caracas recurre a la fuerza y a la violencia en contra de sus opositores en niveles que ya han rebasado el punto crítico.

La mediación ofrecida recientemente por la Unasur, por ejemplo, para abrir una Mesa de Diálogo, resultó un fracaso: el Gobierno de Maduro no ha podido convencer a los opositores de sentarse a dicha Mesa cuando, por un lado, tiende una rama de olivo para el diálogo pero, por el otro, arrasa en plena madrugada contra los campamentos de protesta de los opositores en Caracas, y los acusa de tener armas y divisas en ellos, además de encarcelar a una decena de detenidos.

Es contradictorio, por decir lo menos, el tono del discurso de Nicolás Maduro y sus funcionarios de alto nivel cuando hablan de ‘defender la legalidad’ de su Gobierno y de ofrecer su ‘disposición al diálogo’, pero en sus discursos públicos acusan a los opositores de intentar un golpe de Estado, de recibir financiamiento externo y de ser terroristas y delincuentes.

Es prácticamente imposible para cualquier fuerza opositora venezolana creer que un Gobierno que les habla en esos términos, que los apalea y encarcela y que permite a grupos paramilitares asesinar a estudiantes en las calles, tenga realmente disposición al diálogo; no se puede menos que pensar, en esas circunstancias., que la invitación a la Mesa de Diálogo suena como a una emboscada ante la dureza del discurso oficial y la criminalización de la Oposición, como en el caso de las figuras de Leopoldo López y Corina Machado.

María Corina Machado, opositora y ex asambleísta depuesta de forma irregular de su curul en la Asamblea Nacional venezolana.
Fuente: Google search.


¿Qué va a hacer México ante el deterioro acelerado de la situación en Venezuela? La amplia difusión mediática de las violaciones a los derechos humanos en Venezuela, de las restricciones a la libertad de expresión, del encarcelamiento sin el debido proceso a los opositores o su defenestración irregular de la Asamblea Nacional como en el caso de Corina Machado, no deja lugar a dudas de que la postura mexicana –compartida con la mayoría de las naciones latinoamericanas- de apoyo a un Gobierno electo en las urnas y de llamado al diálogo entre las partes en conflicto ya se ha visto rebasada por las circunstancias.

El dilema para México en Venezuela es el de seguir o no apoyando formalmente al Gobierno de Maduro cuando éste no hace caso de los llamados diplomáticos a detener el uso de métodos violentos en contra de la oposición, garantizar los derechos y libertades fundamentales a todos los ciudadanos venezolanos y verdaderamente comprometerse a escuchar a la Oposición y a no criminalizarla, no nada más decirlo de dientes para afuera.

Por el contrario, el deterioro de Maduro y la debacle de su legitimidad a cada minuto que aumenta la violencia en las calles venezolanas podría arrastrar en su caída al prestigio de los gobiernos latinoamericanos que hasta ahora lo han apoyado en el plano formal. No se puede ayudar a quien no se ayuda a sí mismo.


Los mexicanos observan con horror a la distancia, a través de los medios de comunicación, la violencia con que el Gobierno venezolano trata a los ciudadanos opositores y las penurias que hace pasar a la población en general en el abasto de alimentos y por hacerles padecer una inflación tan elevada; no pasará mucho tiempo antes de que sea la misma sociedad mexicana la que se cuestione si realmente vale la pena y se justifica que su Gobierno siga apoyando -con el argumento de que se trata de un Gobierno electo en las urnas- al régimen de Nicolás Maduro: ¿Por qué comprometer a México con el apoyo a Gobiernos violentos e irrespetuosos de los derechos humanos?

@rogeliux

rogelio.rios60@gmail.com

jueves, abril 24, 2014

Periodistas y escritores

En una redacción de periódico como las de antes, como las de siempre..
Fuente: www.muypymes.com.



Por Rogelio Ríos Herrán 

Es una coincidencia irónica de la vida -un gesto muy literario, por lo demás- que escritores que han hecho la nota en estos días en México nos ayuden a poner bajo el reflector de nuevo, así sea por una semanas mientras pasa la efervescencia, el añejo e inacabable tema del cruce entre literatura y periodismo.

Cualquier joven reportero y sin duda todo editor maduro en las redacciones de periódicos y revistas tiene el anhelo íntimo de dar en algún momento de sus vidas el paso de periodista a novelista o escritor de cuentos, poeta, ensayista y crítico literario.

El gran Gabriel García Márquez, recientemente fallecido, pregonó durante su vida entera y lo probó con su propia experiencia vital, que el periodismo puede ser literatura, es más, que no tiene que haber distancia ni enemistad entre el rigor periodístico y la libertad en el manejo del lenguaje que es la esencia de la literatura.

Por ello, todo redactor, reportero y editor que se respete tiene una novela guardada en un cajón, una aventura literaria que lo excita más que un affaire amoroso, lo sublima, lo lleva por caminos que sólo la imaginación puede abrir y que le ayudan a sobrellevar el trabajo del día a día, rutinario y tedioso como pocos, y que sólo de tanto en tanto con la nota grande o los sucesos extraordinario puede elevarse a los niveles glamorosos que vemos en las películas sobre periodistas.

La muerte de García Márquez, Premio Nobel de Literatura en 1982, el fallecimiento de Emmanuel Carballo, autor, crítico y periodista de gran nivel, y el Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes 2014 a Elena Poniatowska, nos dan pie, y porque ellos mismos lo han dicho con sus palabras y su vida, a considerar que sí, en efecto, tal vez sea posible que la literatura y el periodismo no sólo se crucen sino que vayan de la mano en muchos casos y a través de tramos muy largos.

Elena Poniatowska dijo con claridad que el Cervantes se lo daban a una "reportera", se asombró de haberlo recibido y dio las gracias, pero seguramente sabía en su interior que ese premio era un reconocimiento a la audacia de una periodista de ser a la vez literaria y periodística en su oficio:

"Niños, mujeres, ancianos, presos, dolientes y estudiantes caminan al lado de esta reportera que busca, como lo pedía María Zambrano, “ir más allá de la propia vida, estar en las otras vidas”. 

"Por todas estas razones, el premio resulta más sorprendente y por lo tanto es más grande la razón para agradecerlo" expresó en Madrid.



Es ciertamente un gran tema de reflexión para quienes están en el oficio periodístico cuestionarse cómo utilizar en su trabajo, en lo cotidiano y en lo extraordinario, el lenguaje como un poderosos instrumento de comunicación que sea igualmente preciso, claro, riguroso y, por qué no, literario.

No es sencillo, ni se da en automático ni en todos los casos los resultados son afortunados. No garantiza, además, la buena presentación "literaria" de una pieza periodística que sea cierta, que esté hecha con rigor, que cumpla su cometido de revelar verdades que permanecían ocultas a los lectores de periódicos y revistas.

Además de las aspiraciones literarias, el periodista tiene que lidiar primero y antes que nada con la ética de su profesión, su compromiso con la objetividad, su obstinada crítica al poder y sus arbitrariedades y con darle voz y presencia en el foro público a todas las voces de la comunidad, al mayor número posible de puntos de vista, a cuidar la calidad del debate público.

Sólo entonces se dará un respiro para sacar la novela del cajón y tratar de terminarla. Su experiencia y buena o mala fortuna en el oficio cotidiano, en el 90 por ciento de tedio y rutina o en las inyecciones de adrenalina de los grandes sucesos y notas dramáticas, lo marcarán y le dará forma a su experiencia como escritor.

Se puede ser un magnífico periodista y ser un gran escritor por caminos separados, cada quien formado en lo suyo. Pero se puede también ser las dos cosas, intentarlo al menos, lo cual es muy bueno. Si sale muy bien el intento, mucho mejor. Pero tanto atrás del periodista como del escritor hay un mundo de trabajo lejos de los reflectores, de acopio, corroboración y de horas muertas e improductivas, de talacha informativa y creativa; una montaña de errores, intentos fallidos y resultados mediocres antes de alcanzar la excelencia. Un territorio en donde muchos quedan atascados viendo cómo apenas unos pocos logran avanzar.

Por eso da gusto ver a periodistas premiados como escritores, a escritores que se asumen con orgullo como periodistas, y que dignifican el oficio tanto como lo haría un periodista o un novelista que se ha dedicado exclusivamente a su campo de trabajo.
  
Al final, es a la imaginación a la que se premia y se reconoce, a la posibilidad de vislumbrar un mundo mejor desde un escritorio de la redacción o sobre la mesa de trabajo de un estudio casero, a concebir maneras distintas de decir las cosas, y a hacerlo con un toque de inspiración y genialidad.

Gracias, Gabriel, Elena y Emanuel y tantos otros antes que ellos, tantos otros hoy como ellos y muchos más que vendrán y que creen en lo que hacen y se vuelcan a realizarlo. Sus obras y sus vidas nos enseñan a mirar hacia las estrellas, a saborear las palabras y a abrazar la vida. En una palabra: a seguir adelante. 

rogelio.rios60@gmail.com
@rogeliux

viernes, marzo 14, 2014

'Fracking' en México

Perforación vertical y horizontal en el subsuelo para el 'fracking'.
Fuente: www.comambiental.com.ar



Por Rogelio Ríos Herrán

No todo es miel sobre hojuelas en relación con las inmensas posibilidades económicas que la explotación del gas shale puede traer a México.

El efecto que produce el ejemplo de Texas, en donde en la cuenca del Eagle Ford Shale que abarca a varios condados texanos se ha producido un boom extraordinario de extracción de gas shale y de ganancias para todos los participantes, es inevitablemente seductor para los mexicanos: ¿por qué no hacemos lo mismo en México, ahora que la reforma energética dará facilidades para ello?

Uno de los puntos cruciales del proceso de extracción del gas shale es la técnica conocida como “fracking” (fractura hidráulica), mediante la cual se inyecta a presión un compuesto químico en el subsuelo para romper y liberar los yacimientos de lutitas (shale) que se encuentran entre las rocas, el esquisto y las capas del subsuelo.

La técnica del “fracking” es de uso intensivo de agua y sus efectos en el subsuelo son objeto de debate: los críticos, enfatizan el gran gasto de agua y los impactos dañinos en el medio ambiente con los deshechos, además de las posibles repercusiones en el subsuelo: la aparición de vibraciones o temblores en zonas que no eran consideradas sísmicas (como en la ciudad de Monterrey, cercana a la Cuenca de Burgos) y que se atribuyen a los dañinos efectos del “fracking” en los territorios donde se aplica.

En México ya existe una ONG dedicada a señalar los riesgos del “fracking” llamada Alianza Mexicana contra el Fracking” (nofrackingmexico.org) que es muy puntual al destacar los impactos ambientales: disminución de la disponibilidad de agua para los seres humanos y ecosistemas (un ciclo de extracción de gas de pizarra puede llegar a consumir hasta 19 millones de litros de agua, según sus cálculos); contaminación de las fuentes de agua; emisiones de gases contaminantes; y contribución al calentamiento global.

Por el otro lado, los defensores de esa técnica de extracción argumentan, como en el caso texano, que no se ha demostrado de manera concluyente y debidamente documentada en estudios científicos que el “fracking” provoque temblores, por ejemplo, o que el impacto en el medio ambiente o el uso intensivo del agua sean costos que superen a las ganancias o que no puedan ser remediados.

Agregan sus defensores que es mayor el impacto en las economías de las regiones en donde se explota, las inversiones y la creación de numerosos empleos que cualquier otra consideración. El gas natural es el combustible del futuro, limpio y barato, concluyen.

Zona de explotación del Eagle Ford Shale en Texas.
Fuente: www.eaglefordshaleoiljobs.com


Con el antecedente en México del nocivo impacto ambiental que el Sureste provocaron las décadas de explotación petrolera desde los años 70, con el pozo Cantarell, la sonda de Campeche o los pozos en Tabasco, se impone en México la realización de consultas y debates amplios e inclusivos sobre los pros y contras de la explotación intensiva del gas natural y, en particular, sobre la regulación en torno al “fracking” como técnica de explotación.

No hay prisa que valga en este sentido, y menos en una época en la cual las preocupaciones ambientales y los derechos humanos están entre las prioridades de la agenda pública, entre ellos, el derecho al agua y al aire limpios, libres de contaminantes y de amenazas de escasez para los seres humanos.

Por supuesto que es necesario aprovechar y sacar el mayor beneficio de las riquezas del subsuelo, y es conveniente apalancar el crecimiento en las décadas por venir en una plataforma energética formidable como la que ofrece el gas natural, pero no a cualquier costo, sino con la mayor inteligencia y sustentabilidad posibles.


Como ciudadanos, no somos ajenos a la reforma energética ni a la transformación que pueda traer a la economía y a la ecología de México, participemos de manera informada sobre cómo la riqueza energética puede ser explotada de manera benéfica para el medio ambiente y con ganancias que lleguen a la sociedad en su conjunto, no sólo a unos cuantos. Participemos como mexicanos del siglo 21, informados, activos y responsables.

@rogeliux

Para abundar en el tema, de Wikipedia, sobre el documental Gasland muy crítico sobre el fracking:

Gasland (2010) es un documental estadounidense escrito y dirigido por Josh Fox. El documental se centra en comunidades de los Estados Unidos que se han visto afectadas por la extracción de gas natural "no convencional" o "de esquisto", concretamente mediante un método de extracción denominado "fracturación hidráulica" (del ingléshidraulic fracturing o gas fracking).

Link para ver documental:
http://vimeo.com/75524062
(con subtitulos en español).

Argumentos a favor y en contra:

http://www.tecmovia.com/2013/03/24/fracking-la-llave-del-tesoro-energetico-sobre-el-que-vivimos/

http://www.forbes.com/sites/halahtouryalai/2012/05/21/fracking-is-midunderstood-its-the-key-to-energy-self-sufficiency/

jueves, marzo 06, 2014

Venezuela: Crisis de América Latina






Por Rogelio Ríos Herrán

Observar desde México los violentos acontecimientos en Venezuela, las protestas ciudadanas en las calles, la represión violenta del Gobierno del Presidente Maduro y su discurso maniqueísta y condenatorio a cualquier oposición a su mandato, es darse cuenta de que lejos de ser una crisis que afecte solamente a los venezolanos se trata de un acontecimiento que bien puede definir la cara de América Latina para la segunda década del siglo 21: ¿persistirá el discurso del gobierno duro y autoritario típico del siglo 20 latinoamericano; o bien, se abrirá la puerta a un nuevo modelo político en el cual convivan fuerzas sociales encontradas y prevalezcan los principios democráticos? 

El deterioro grave de la economía venezolana, por cualquier indicador que se tome, es innegable e inexplicable en un país que cuenta con una inmensa riqueza petrolera, ¿a dónde han ido a parar los cientos de miles de millones de dólares del petróleo venezolano?

La degradación política del régimen de Caracas es todavía peor -si eso es posible- que el desastre económico que dejó como legado el chavismo: basta ver el nivel patético del discurso de Nicolás Maduro (al llamar "fascistas"y "nazis" a los opositores, e intento de "golpe de Estado" a las protestas ciudadanas) y la insensibilidad que exhibe hasta con un timbre de orgullo ante la muerte de jóvenes y estudiantes a manos de tiradores provenientes de las fuerzas de seguridad estatales, para darse cuenta no sólo de su escasa capacidad intelectual y educación, sino de su crueldad producto de la ignorancia de cómo funciona el gobierno y qué es la democracia.

Si sumamos a ello las erráticas reacciones de los gobiernos de América Latina, que van desde la tibieza en las condenas al régimen de Maduro hasta el silencio inexplicable, nos daremos cuenta de cuál es realmente el nivel de apertura y disposición hacia la democracia y las libertades civiles de gobiernos que incluso en su fachada se precian de izquierdistas o progresistas: para ellos, persiste la noción tradicional en el Continente de dejar que cada gobierno haga lo que quiera dentro de sus fronteras para que en el futuro no se metan con lo que cada uno hace al interior de sus naciones, hoy por ti y mañana por mí.

Las batallas ciudadanas en San Cristóbal y Caracas, los bastiones de la oposición venezolana, son luchas en las que está en juego un modelo de gobierno para las próximas décadas y generaciones venideras: ¿se mantendrá el autoritarismo y las maneras de los gorilatos latinoamericanos (aun con banderas "socialistas" como las de Maduro en Venezuela) de triste memoria; o de verdad se abrirá en la región una puerta a un nivel superior de gobiernos y líderes, uno en que la democracia, la legalidad y el respeto a los derechos humanos sea efectivo y pilar de la convivencia social?

Por lo pronto, las derechas latinoamericanas que antes detentaban el monopolio de los dictadores de lúgubre figura y mano sangrienta, ya no están solas en Venezuela. Qué trágico.

@rogeliux

martes, febrero 04, 2014

FEDERAL RESERVE: el turno de las mujeres




Por Rogelio Ríos Herrán

Fue un día importante el lunes 3 de febrero para la Reserva Federal (el banco central de Estados Unidos), pues asumió la presidencia de la institución una mujer: Janet Yellen, economista doctorada en la Universidad de Yale, la primera mujer en presidir lo que muchos consideran el verdadero Banco del Mundo por la influencia e impacto globales de las decisiones que ahí se toman sobre la política monetaria de Estados Unidos.

No es Yellen ajena a la Reserva, pues presidió durante tres años la Junta de Gobernadores del Sistema de la Reserva Federal, como “brazo derecho” del anterior presidente Ben Bernanke, como la califica el WSJ. En su camino a la cumbre de la Fed, compitió nada menos que contra Larry Summers, ex Secretario del Tesoro.

Las opiniones abundan sobre su perfil y los retos que enfrenta: “Creo que es un juicio justo decir que ella es quizá más paloma que Bernanke, que está más preocupada por el desempleo y más dispuesta a tomar riesgos sobre la inflación”, declaró a la agencia EFE el economista Ken Roggof, de Harvard, al referirse a la baja inflación en el 2013 en Estados Unidos (1.2%, por debajo de un objetivo del 2%) y al descenso en la tasa de desempleo a un 6.7%, como cerró en diciembre, la más baja en 5 años.

El WSJ simplemente plantea el primer desafío para Yellen como el de subir o no subir las tasas de interés para enfrentar el complejo problema del desempleo y cómo la tasa ha descendido tan rápidamente, tomando a la Fed “por sorpresa”:

“A Yellen y a otros funcionarios de la Fed les preocupa que la cifra esté ocultando grandes focos de presión que aún abruman al mercado laboral estadounidense, incluyendo millones de personas que desean trabajar pero que han abandonado la búsqueda de empleo y, por lo tanto, no son contadas como desocupadas”.

Sorpresa o no, el indicador crucial para la Fed, la tasa de desempleo, lo debe ser también para México y el resto de América Latina, pues los estímulos o inhibidores monetarios que la Fed aplica a la economía estadounidense pueden ser vivificantes o mortalmente depresivos para las economías latinoamericanas.

Es una realidad la dependencia de la economía mexicana respecto a la de Estados Unidos, el aspecto monetario no es la excepción. Mientras no logren los mexicanos cambiar esa situación, los cambios en la cabeza de la Fed los debemos tomar con mayor aprehensión aun que los cambios en la presidencia del Banco de México.

Por tanto, la contraparte en México de Yellen, nuestro presidente de Banxico, Agustín Carstens, seguramente estará atento a los cambios en el timón de la Fed, en particular de la orientación de Yellen hacia políticas que favorezcan el impulso al empleo al norte del Bravo, es decir, si se mantiene como “paloma” o comienza a mostrar signos de un “halcón” que pueda restringir la recuperación económica estadounidense.

Carstens, doctorado en economía en la Universidad de Chicago, podrá entender muy bien el lenguaje monetarista de Yellen y prever lo que será mejor para México de las decisiones que ella tome. A una inflación muy baja en Estados Unidos se contrapone una inflación que en México cerró a una tasa anual de 3,97%, según cifras del INEGI (aunque en las calles la gente la percibe mucho más elevada), con una tasa de desempleo al tercer trimestre del 2013 del 5.2% de la PEA: un mundo de diferencia, con las reservas del caso.

Se prevé en el manejo de la Reserva Federal por su nueva titular que haya continuidad en el manejo de la política monetarista respecto a Bernanke (baja inflación, combate al desempleo), si bien se habla del retiro gradual de los estímulos a la economía derivados de la crisis del 2009, lo cual puede servir de referencia en México y América Latina respecto a qué esperar del banco central estadounidense.

Greenspan, Bernanke y Yellen: los nombres de los titulares de la Fed se suceden con un gran impacto en América Latina y el resto del mundo. Desafortunadamente, no tenemos voz ni voto en ellos, quedamos solamente a la expectativa: ojalá la señora Yellen alce su mirada hacia más allá de las fronteras de Estados Unidos.

@RogelioRios13
Skype: rogelior220

Mexicanos con bandera nacional

Siempre me pongo de pie al escuchar el Himno Nacional y para saludar a la bandera: son los símbolos incorruptibles de la conciencia cívica d...