Juguemos al 'cero-cero'


Diego Láinez (México) discute con Matt Miazga (USA).


Por Rogelio Ríos Herrán

“Cero” es la cifra, respondió Mike Pompeo a los entrevistadores de Fox News que lo cuestionaban, a su regreso a Orlando, Florida, después de que un día antes (21 de julio) se había reunido con Marcelo Ebrard, Secretario de Relaciones Exteriores de México, en la penúltima parada de su gira antes de dirigirse a El Salvador.

Cero es la cifra de centroamericanos indocumentados que intenten entrar a Estados Unidos. Ése es el objetivo final. No bastó el 36.2 por ciento en la disminución del flujo de inmigrantes indocumentados centroamericanos, mencionado por Ebrard, como resultado de las acciones de fuerza aplicadas por más de 20 mil elementos de la Guardia Nacional, el Ejército y la Marina de México.

No mencionó esa cifra el Secretario Pompeo ante la opinión pública en México, ni se reflejó en el texto del comunicado de prensa oficial con el que se informó del evento:

“En materia migratoria, el Secretario Pompeo reconoció los significativos avances de los operativos mexicanos, en cumplimiento con el acuerdo entre ambos países alcanzado el 7 de junio en Washington, D.C.”

Morgan Ortegus, vocera del Departamento de Estado, comentó que, tras el visto bueno de su Gobierno, “los datos iniciales sugieren que estos esfuerzos están conllevando a reducir los flujos de migrantes que llegan de manera ilegal a la frontera sur de Estados Unidos”.

¿A dónde nos llevará esta alianza entre México y Estados Unidos pactada el 7 de junio en Washington con el objetivo inmediato, para México, de evitar que Estados Unidos aplicara una tasa de aranceles del 5% a los productos mexicanos que se exportaran a Estados Unidos?

Si el Gobierno de López Obrador sigue el curso actual de asociación con el de Donald Trump en sus políticas migratorias, en el mediano plazo, ¿se convertirá, en los hechos y sin proponérselo, en un soporte para la campaña electoral de Trump rumbo a su reelección presidencial?

Por otra parte, si el Partido Demócrata recupera la Casa Blanca en 2020 derrotando su candidato a Trump en su intento de reelección, ¿cómo quedará posicionado el Gobierno de López Obrador que hoy trabaja de la mano con Trump en cuestiones migratorias?

Además, para el corto plazo hay que enfrentar lo inminente: ¿qué pasará el 5 de septiembre (día del vencimiento del segundo plazo de 45 días renovado el 22 de julio) si cualquier cifra de disminución del flujo de migrantes que el Gobierno de México le presente al Secretario Pompeo le resulta insuficiente? ¿Y si Trump insiste en el “cero” que marcó Pompeo en Fox News?

Llegar al “cero”, es decir, anular por completo el flujo de inmigrantes centroamericanos que se dirigen a Estados Unidos, es materialmente imposible y políticamente inaceptable por el daño que ocasionaría a la soberanía mexicana.

El Secretario Ebrard insistió mucho en la conferencia de prensa matutina, la “mañanera”, del 22 de julio, en presencia del Presidente López Obrador, que lo que hacía México era aplicar las leyes mexicanas, que las decisiones de México han sido eficaces y obedecen a una preocupación propia (“agenda de preocupaciones de México”).

Agregó que no se aceptará ser un tercer país seguro, que se planteó a Washington un operativo conjunto contra el tráfico de armas y que se quiere negociar lo de la recuperación de activos del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzman.

Si ya está embarcado de todas maneras en el curso de una alianza con la Casa Blanca en cuestiones migratorias, me parece que un camino posible para el Gobierno mexicano es el de sacar las mayores ventajas de esa situación, para lo cual puede insistir en lo siguiente:

1)      Que Estados Unido detenga “a cero” (para igualar a Pompeo) el flujo de armas a México.

2)      Que Trump detenga “a cero” la detención y deportación de migrantes indocumentados mexicanos en suelo estadounidense.

3)      Que la Casa Blanca rebaje “a cero” el injusto arancel impuesto a los tomateros mexicanos.

4)      Que reduzca “a cero” la amenaza de imponer aranceles a productos mexicanos si no se cumplen las exigencias migratorias.

5)      Ya encarrerados, que se queden en Estados Unidos con “cero” activos de “El Chapo” Guzmán, y los devuelvan completos a México.

De lo perdido, lo que aparezca. Juguemos al “cero-cero” con Estados Unidos.

Rogelio.rios60@gmail.com








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