viernes, abril 10, 2026

AL BORDE DE CRÍMENES DE GUERRA

La voz de los 100 expertos en derecho internacional relacionados con Estados Unidos es clara y fuerte: los crímenes de guerra y lesa humanidad marcarán para siempre a quienes los cometan.

Por Rogelio Ríos Herrán


¿Ha cometido Estados Unidos crímenes de guerra en Irán?

Ante la extrema violencia del ataque conjunto de Estados Unidos e Israel en contra de Irán iniciado el 28 de febrero, un grupo de 100 expertos en derecho internacional con base en universidades e instituciones jurídicas norteamericanas, emitió el 2 de abril una declaración sobre la posible comisión de crímenes de guerra.

El documento, firmado por académicos, abogados practicantes y jueces, se enfoca en analizar la decisión de ir a la guerra, la conducción de los combates y la retórica y amenazas de altos funcionarios de Estados Unidos.

En una nuez, los 100 expertos señalan lo siguiente:


  1. Jus ad bellum (la decisión de ir a la guerra): Los ataques lanzados por Estados Unidos e Israel violan claramente la prohibición del uso de la fuerza establecida en la Carta de las Naciones Unidas.

  2. Apoyan esta opinión el presidente y el vicepresidente de la American Society of International Law y el presidente de la American Branch de la International Law Association.

  3. Irán no atacó a Estados Unidos e Israel y no hay evidencia suficiente de que fuera una amenaza inminente que validara una acción militar en defensa propia, a pesar de las declaraciones de funcionarios estadounidenses.

  4. Jus in bello (la conducción de hostilidades): Las leyes del conflicto armado limitan la conducción de hostilidades de todas las partes al conflicto en curso.

  5. Estas leyes fundamentales podrían haber sido violadas en el contexto de reportes sobre ataques a personas e instalaciones civiles: líderes políticos sin rango militar, plantas de petróleo y gas, y plantas de desalinización de agua.

  6. El ataque del 28 de febrero a una escuela primaria en la población de Minab resultó en la muerte de al menos 175 personas, muchos niños entre ellos, de acuerdo a las autoridades iraníes.

  7. La escuela primaria funcionaba como tal desde hace una década. Una investigación preliminar del Departamento de Defensa determinó que Estados Unidos realizó el ataque con base en información de inteligencia no actualizada.

  8. Dicho ataque violó probablemente el derecho internacional humanitario y, si se encuentra evidencia de que los responsables fueron negligentes, podría ser también un crimen de guerra.

  9. Sobre la retórica y las amenazas, los expertos advierten que anunciar que no habrá “tregua ni piedad” contra el enemigo (lo hizo el Secretario de Defensa) es algo que está prohibido en el propio manual de guerra del Departamento de Defensa y viola el estatuto de crímenes de guerra del gobierno de Estados Unidos, además del derecho internacional humanitario.

  10. Sobre el ataque a infraestructura civil eléctrica, nuclear o petrolera, los expertos advierten que el principio de proporcionalidad prohíbe ataques que puedan causar daño civil incidental y excesivo con relación a la ventaja militar.


En el caso de Irán, su gobierno tiene responsabilidad criminal por los ataques a la infraestructura de otros países de la zona que no son parte del conflicto.

Para el gobierno de Netanyahu, el ataque a Irán y a Líbano añade más posibles crímenes de guerra y humanitarios al catálogo de los que realizó en la Franja de Gaza, situación en la que extravió por completo el principio de proporcionalidad de la represalia.

La guerra no es buena para ningún gobierno. No tiene que ver con el poderío militar, sino con la degradación de los gobernantes a un nivel cuaternario de arreglo de conflictos con la ley del más fuerte.

La voz de los 100 expertos en derecho internacional relacionados con Estados Unidos es clara y fuerte: los crímenes de guerra y lesa humanidad marcarán para siempre a quienes los cometan.

“Urgimos a los funcionarios del gobierno de Estados Unidos a respaldar la Carta de las Naciones Unidas, el derecho internacional humanitario y los derechos humanos en todo momento, y a dejar en claro públicamente el cometido de Estados Unidos por el respeto a las normas de derecho internacional”, concluyen los expertos.

Vivimos horas oscuras entre guerras y amenazas de destrucción de civilizaciones enteras, pero después de la tempestad vendrá la calma. Y los responsables deberán rendir cuentas.


Se puede consultar el texto íntegro del documento en esta liga:

https://www.justsecurity.org/135423/professors-letter-international-law-iran-war/





viernes, abril 03, 2026

A la Luna con Artemis II

La nobleza de la misión Artemis II, que vuela en nombre de la ciencia y de la humanidad, está por encima de la vileza de gobernantes y tiranos que no dudan en sacrificar a sus juventudes en los campos de batalla.


Por Rogelio Ríos Herrán


Un niño de nueve años contemplaba en la televisión de bulbos de la sala del hogar, junto con sus hermanos y amigos, la hazaña de la llegada del primer hombre a la Luna en el lejano 20 de julio de 1969 con la Misión Apolo 11.

Su padre interrumpió la “cascarita” de fútbol que en la calle se jugaba como si fuera la Copa del Mundo, para que los niños no se perdieran el descenso de Neil Armstrong y Buzz Aldrin al suelo lunar, mientras Michael Collins esperaba en órbita, como si fueran personajes salidos de la imaginación de Julio Verne.

En ese entonces, las escenas de los despegues de los inmensos cohetes de propulsión desde Cabo Cañaveral eran parte de mi niñez y se fijaron profundamente en la memoria.

Cuando, ya en la edad adulta, fui con mi familia al Centro Espacial de la NASA en Houston, Texas, en el cual se exhiben partes gigantescas de los cohetes de las misiones Apolo, no pude evitar la nostalgia de soñar igual que un niño con los viajes al espacio como símbolo de la capacidad del hombre para la construcción, no para la destrucción.

Una mezcla de sentimientos encontrados me envolvió al observar el 1 de abril el despegue de la misión Artemis II que volará a la luna, circunvalará y regresará a la Tierra con su tripulación de tres astronautas estadounidenses (Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch) y uno canadiense (Jeremy Hansen).

Aquí vamos de nuevo, me dije, volando a la luna con los más elevados ideales, pero con el mundo envuelto hoy, como en 1969 (con la guerra de Vietnam), en guerras, violencia y sufrimiento de los pueblos.

La nobleza de la misión Artemis II, que vuela en nombre de la ciencia y de la humanidad, está por encima de la vileza de gobernantes y tiranos que no dudan en sacrificar a sus juventudes en los campos de batalla.

¡Qué pequeño e insignificante es el mundo gobernado por políticos sin escrúpulos cuando se observa desde el espacio!

Las imágenes de nuestro planeta que envía la nave espacial al centro de control en Houston son impresionantes: observada desde el cielo, la Tierra es de una hermosura desbordante.

Abajo, muy abajo, el fragor de los campos de batallas, las hambrunas, las migraciones gigantescas y el calentamiento dramático del planeta, no ha manchado aún la esfera azul que adorna al resto del universo.

Arriba, muy arriba, la misión lunar es la expresión de la capacidad de avance científico, de trabajo en equipo y la colaboración de las naciones no en una “carrera” espacial, sino en una marcha común hacia la exploración del espacio y, quiero pensar, la salvación del planeta.

Lo mejor del hombre está en la ciencia y en los viajes a la Luna y al espacio.

Lo peor del hombre se queda en los campos de batalla, en las luchas de poder y en gobernantes enfermos de vanidad y locura.

Julio Verne se asomó, junto al Todopoderoso, a ver qué estaban haciendo los hombres y el Artemis II con su novela maravillosa del siglo 19 que anunciaba la llegada del hombre a la Luna.

Entusiasta, el viejo escritor francés se dio cuenta de que faltó escribir otra novela adicional a la de la Luna: la del viaje a Marte.

El niño de nueve años se sentó a mi lado junto al televisor a ver el despegue del Artemis II y me ayudó a no perder por completo la esperanza en la humanidad.









viernes, marzo 27, 2026

Trump y el ‘scam’ ruso

El presidente ruso Putin y su ministro del exterior, Lavrov, al dar la orden de ataque, consumaron una maniobra diplomática de engaño a los diplomáticos estadounidenses que me gusta describir como un “scam”, es decir, una estafa que se basa en situaciones falsas de urgencia para obtener dinero o beneficios de las personas crédulas y descuidadas.

Por Rogelio Ríos Herrán


A Donald y Marco, los traviesos rusos les dieron gato por liebre con un “scam” de antología.

Con un ataque masivo de casi mil proyectiles, entre drones y misiles, dirigido el 24 de marzo en contra de ciudades y personas civiles en el centro y el oeste de Ucrania, Rusia empezó su “ofensiva de primavera”, cuyo objetivo es asegurar algunas poblaciones de valor estratégico -a cualquier costo humano en bajas- en la región de Donetsk, al oriente de Ucrania.

En la ciudad de Lviv, cerca de la frontera polaco ucraniana, las bombas rusas dañaron severamente una iglesia antigua que ha sido declarada patrimonio cultural de la humanidad por la UNESCO. Hubo muchos muertos, incluidos varios niños, entre la población civil.

El presidente ruso Vladimir Putin y su ministro del exterior, Sergei Lavrov, al dar la orden de ataque, consumaron una maniobra diplomática de engaño a los diplomáticos estadounidenses que me gusta describir como un “scam”, es decir, una estafa que se basa en situaciones falsas de urgencia para obtener dinero o beneficios de las personas crédulas y descuidadas.

¿En qué consistió el “scam” ruso que atrapó a la Casa Blanca?

Aprovechando la urgencia del presidente Trump por imponer su huella personal en la diplomacia mundial con el ataque conjunto entre Israel y Estados Unidos a Irán, los rusos mostraron su verdadera cara en Ucrania: su intervención en las negociaciones de paz auspiciadas por Trump fue un engaño para ganar tiempo y lanzar una nueva ofensiva militar el 24 de marzo.

A pesar de que el presidente ucraniano Zelensky y los aliados europeos de la OTAN advirtieron, una y otra vez, al presidente Trump y al secretario Rubio que los rusos los estaban engañando, no sólo no hicieron caso, sino que levantaron algunas sanciones a Rusia para la venta de su petróleo en vista de la disrupción del mercado petrolero mundial por el cierre del estrecho de Ormuz.

Ahora mismo, Rusia obtiene 150 millones de dólares diarios por la venta de ese petróleo (4 mil 500 mdd al mes) y, con ese respiro, lanzó su ofensiva de primavera.

Durante el encuentro entre los presidentes Trump y Putin en Alaska (agosto de 2025), Putin, siempre asesorado por el viejo lobo de mar Sergei Lavrov, jugó sus cartas a la perfección al decir que estaba “sinceramente interesado” en alcanzar la paz en Ucrania.

Durante su discurso en la Conferencia de Munich 2026, en febrero, el secretario Rubio dijo a los europeos que “somos parte de una civilización occidental” y que “estamos juntos” en la tarea de renovación y restauración del mundo, ni más ni menos.

“Estar juntos” no incluyó, un mes después, que los aliados europeos fueran consultados por Washington sobre el ataque a Irán.

La ironía del asunto es que el presidente Zelensky consintió que asesores militares ucranianos auxilien con su experiencia a sus contrapartes norteamericanas en la lucha contra los drones iraníes.

La situación bizarra es que Trump ayuda a Rusia con el petróleo en detrimento de Ucrania y sin importar que los rusos sean un aliado tradicional y cercano al gobierno de Irán, quien a su vez provee de drones iraníes al ejército ruso para asesinar ucranianos.

Parece un “scam” redondo, como quitarle un dulce a un niño o apoderarse del dinero de una anciana viuda, algo en lo cual los diplomáticos rusos son expertos.


 


viernes, marzo 20, 2026

Cuba: la huella del petróleo

¿A cambió de qué envían los gobiernos de López Obrador y Sheinbaum petróleo a Cuba bajo la bandera de la solidaridad y la “ayuda humanitaria” a Cuba?


Por Rogelio Ríos Herrán


Mientras en México los motivos del envío de petróleo a Cuba, desde el gobierno de Andrés Manuel López Obrador (2018-2024) y hasta el de Claudia Sheinbaum (2024 a la fecha), permanecen en la sombra para la opinión pública, ahora contamos con información reveladora de cómo operó el envío de petróleo de Caracas a La Habana durante décadas y qué ofrecieron a cambio los cubanos.

El modelo de intercambio de petróleo por servicios de asesoría de inteligencia construido entre Hugo Chávez y Fidel Castro, nos puede dar la pista sobre la clase de acuerdo que podría existir en lo oscuro entre el gobierno mexicano y el cubano y sobre todo qué ofrecen a cambio los cubanos al Palacio Nacional en México.

Entre el informe “Petróleo por Represión”, publicado por el Miranda Center for Democracy (mirandacenter.org), organización no gubernamental con sede en Washington, D.C., y la cobertura noticiosa del portal cubano 14ymedio.com, pude obtener el panorama del intercambio entre cubanos y venezolanos.


  1. Desde el año 2000 hasta su interrupción este año, el Miranda Center calculó en 63 mil 800 millones de dólares (en valor constante actualizado) el valor monetario del petróleo enviado de Venezuela a Cuba.

  2. Entre los años 2000 y 2004, el acuerdo entre Chávez y Fidel Castro implicaba el envío de 53 mil bpd (barriles de petróleo al día) con créditos al 2 por ciento de interés durante 15 años, incluyendo dos años de gracia y el intercambio declarado de médicos y educadores.

  3. En una renovación posterior del acuerdo se mantuvieron las cantidades intactas y se fijó el precio del barril a 27 dólares, protegido contra las subidas del precio de mercado.

  4. Entre 2005 y 2012 aumentó la cantidad de petróleo enviada a Cuba a 102 mil bpd. Cuba revendía parte de ese petróleo a otros clientes.

  5. Con ese dinero, el Miranda Center calcula que los venezolanos pudieron haber reconstruido los sistemas eléctricos y de agua de su país tres veces.

  6. “A cambio de petróleo”, explica el informe, “Cuba incrustó su doctrina de inteligencia profundamente dentro de las fuerzas militares, policiales y de inteligencia de Venezuela a través del GRUCE (Grupo de Coordinación y Enlace), una estructura de comando cubana que opera dentro de Venezuela formalmente desde 2008, dentro de su aparato militar, de seguridad y de inteligencia”. 

  7. “Bajo este modelo, las fuerzas de seguridad dejaron de proteger a los ciudadanos y comenzaron a proteger al régimen”.

  8. El GRUCE sustituyó los manuales de las academias militares venezolanas por la doctrina cubana de “guerra de todo el pueblo", según la cual la oposición es un “enemigo interno”.

  9. A nivel tecnológico, dicho grupo controló los sistemas de identidad, registros y notarías y dio acceso a Cuba a esas bases de datos.

  10. El GRUCE instaló las “salas blancas”, es decir, centros de interrogatorios en donde se practicaban torturas diseñadas para el “agotamiento biológico” de los detenidos (prácticas documentadas por la ONU).

  11. En conclusión, “el legado más profundo del modelo de Petróleo por Represión es la abdicación total de la soberanía venezolana mediante lo que se denomina ‘invasión por invitación’”.


Ante la evidencia de la penetración cubana en Venezuela a cambio de los envíos de petróleo de Hugo Chávez, la pregunta que hago como observador mexicano es inevitable: ¿A cambió de qué envían los gobiernos de López Obrador y Sheinbaum petróleo a Cuba bajo la bandera de la solidaridad y la “ayuda humanitaria”?

Está claro que la captura de Nicolás Maduro por las fuerzas especiales militares de Estados Unidos en enero canceló de hecho estos acuerdos perversos entre Caracas y La Habana, además de que perecieron más de 30 guardias militares cubanos de la escolta personal de Maduro. Sí, hablamos de guardias cubanos para el presidente venezolano.

En vista de eso, ¿por qué persiste el gobierno de Sheinbaum en enviar supuesta ayuda humanitaria y petróleo bajo la fachada burda de una ONG?

¿Qué compromiso existe entre el Palacio Nacional y La Habana que desconocemos los mexicanos?


FUENTES:


Informe del Miranda Center for Democracy:

https://mirandacenter.org/es/cuba/


Nota de 14ymedio.com:

https://www.14ymedio.com/cuba/informe-exige-depuracion-integral-defensa_1_1124836.html



 

martes, marzo 17, 2026

Confusiones de guerra

Cuando no sabemos en dónde está el centro moral de las intenciones y actos positivos, el mundo se vuelve confuso y nuestras decisiones de apoyos y simpatías reflejan esa confusión en todo lo que pensamos y hacemos.

Por Rogelio Ríos Herrán


Veo en mi entorno de lectores y amigos un conflicto entre las buenas intenciones de las personas y, por otra parte, los apoyos políticos específicos a los contendientes en guerras y conflictos internacionales que está, literalmente, consumiendo a las conciencias.

Por ejemplo, si los ciudadanos mexicanos envían ayuda a Cuba o hacen donaciones a las cuentas bancarias de asociaciones civiles surgidas de la nada, recomendadas por López Obrador y bajo la bandera de ayuda humanitaria, ¿están ayudando a la dictadura cubana encabezada por Díaz Canel, aunque ellos piensan que benefician al pueblo cubano?

En el caso de Venezuela, sobre la captura de Nicolás Maduro, ¿debemos celebrar la caída del sanguinario dictador Maduro, aunque ello signifique un reconocimiento explícito al gobierno del presidente Trump?

Antes de llegar al caso de Irán, vayamos un poco más atrás: tras el ataque sanguinario e inhumano de la organización palestina Hamas a Israel el 7 de octubre de 2023, en el cual murieron asesinados niños, ancianos, bebés de cuna, mujeres y hombres civiles y tomaron prisioneros a cientos de rehenes, ¿es mejor olvidar ese evento para criticar en cambio la respuesta del gobierno de Netanyahu, casi tan cruel e inhumana como las acciones de Hamas, que prácticamente dejaron en escombros a la ciudad de Gaza? 

Criticar al gobierno de Netanyahu, un político acusado de corrupción en su país, ¿nos vuelve automáticamente antisemitas?

¿No tenía derecho Israel a una represalia ante el ataque del 7 de octubre?

Criticar a la organización Hamas por sus fuerzas paramilitares que se comportan como carniceros, y por su incapacidad manifiesta de promover el desarrollo económico y social de la Franja de Gaza, territorio que gobiernan y administran desde hace veinte años, ¿nos vuelve anti palestinos?

Cuando no sabemos en dónde está el centro moral de las intenciones y actos positivos, el mundo se vuelve confuso y nuestras decisiones de apoyos y simpatías reflejan esa confusión en todo lo que pensamos y hacemos.

Para propósitos de claridad personal, pues yo no estoy exento de incurrir en confusiones, quiero compartir con ustedes algunas reflexiones.


  1. No creo que el orden legal internacional esté roto permanentemente, ni que la ONU y la multitud de organismos internacionales que conforman a la sociedad internacional actual hayan dejado de funcionar. Como en otras épocas, el péndulo del autoritarismo llega a un punto en el que no avanza más y retorna hacia el centro moderado o el extremo liberal. Violar flagrantemente el derecho internacional por parte de líderes poderosos (Trump, Putin, Xtii Jinping, Netanyahu y otros) tiene un costo que habrán de pagar en el futuro, en sus personas o en el juicio posterior a sus actos de gobierno. El juicio de la historia, en efecto, es implacable. Los crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad cometidos por ellos y muchos dictadores más en el mundo, los perseguirán por siempre. 

  2. Apegarse a la legalidad internacional, propugnar por la educación por la paz y apostar a la diplomacia y los organismos internacionales como los centros de resolución de conflictos nunca es una mala apuesta para quienes vivimos en países como México, que son vulnerables a las políticas de las grandes potencias. 

  3. ¿Qué queremos para nuestras naciones? Yo digo que aspirar a la legalidad, el estado de derecho, la división de poderes, la certeza electoral, la democracia, la diversidad política, la defensa de los derechos humanos, el desarrollo económico y social inclusivo en México es algo que yo quiero ver reflejado en otros países. Con esto en mente, puedo discernir, al observar la arena internacional, quién es el agresor y quién la víctima en una guerra o conflicto, cuál propósito verdadero (no el propagandístico) persigue el agresor que busca cambiar el régimen de gobierno en otro país y decidir en consecuencia a quién dar mi preferencia.

  4. Propongo dejar de pensar en blanco y negro. Seguir pensando así nos lleva únicamente a callejones sin salida, especialmente en la región del Medio Oriente. Ahí, mi objetivo es que los palestinos de la Franja de Gaza se liberen del puño de hierro de Hamas, quien utiliza a sus ciudadanos como escudos humanos y monedas de cambio en la negociación política. Sobre Israel, me gustaría que los israelíes se liberaran del puño de hierro de Netanyahu, y dejen de ser escudos humanos y monedas de cambio en las negociaciones políticas. Es un caso similar para los iraníes, pero no por eso simpatizo con la guerra desatada contra los ayatolas persas por parte de Israel y Estados Unidos.

  5. Volvamos a América Latina. En Cuba, no apoyo a la dictadura cubana ni al modelo socialista emanado de la revolución cubana, el cual me parece el causante principal del colapso cubano, no el “embargo” estadounidense. Quiero ver al pueblo cubano liberado del puño de hierro del Partido Comunista y sus gobiernos sucesivos, quiero verlo prosperar, y que sus crueles gobernantes rindan cuentas por los crímenes cometidos en contra de su propia gente. No apoyo, por otra parte, que Estados Unidos quiera exprimir a los gobernantes cubanos al costo del sufrimiento de los ciudadanos, ni que el futuro de la isla se decida en Washington, sino a nivel multilateral internacional.

  6. Finalmente, lo sucedido en Venezuela me dejó perplejo. La captura de Maduro no derivó en un cambio de régimen, vaya, ni siquiera de las personas a cargo del gobierno. No hubo transición democrática, No hubo recuperación de libertades ni derechos civiles para los venezolanos, sigue presente el puño de hierro que han conocido toda la vida sobre sus espaldas. No hay rendición de cuentas de los gobernantes venezolanos que cometieron crímenes en contra de su propia gente.


No se sientan mal, amigos, por los sentimientos encontrados que abrigan al enfrentar el panorama internacional y tratar de entenderlo. 

¿Quiénes son los buenos y en dónde están los malos? A todos, incluídos los analistas y periodistas, nos cuesta trabajo encontrarlos. 

Hemos visto tantas películas de Hollywood y de James Bond, con villanos y héroes claramente definidos, que pensamos que el mundo funciona de manera similar. Nada de eso.

Si hubiera un antídoto contra la confusión, ese sería buscar y obtener la mejor información posible de medios de comunicación confiables, veraces y rigurosos en el tratamiento de sus notas.

Teniendo la mejor información posible en nuestras manos, la tarea de discernir a los héroes y villanos en la escena internacional se vuelve menos pesada y aligera nuestras conciencias. 

Es mi consejo: trate de estar bien informado y no tenga miedo de matizar y aclarar sus opiniones. Nada es blanco y negro. Ni en la política ni en el amor.




viernes, marzo 13, 2026

‘El calor de mis besos’

El escenario de la novela es la ciudad de Monterrey y, en particular, el municipio de San Pedro Garza García. Desde el Cerro de la Silla hasta las alturas de la Sierra Madre Oriental, la vida y la muerte se suceden en calles y avenidas, en las pasiones y sentimientos de quienes viven, gozan y sufren aquí.

Por Rogelio Ríos Herrán


El impulso de elevar mi voz al público en forma de un relato de ficción literaria me vino durante el inicio del confinamiento de la pandemia de Covid 19, el cual fue particularmente duro en Monterrey.

La sensación novedosa del miedo primigenio a la muerte por el virus, de su posible efecto en nuestras familias y amigos, se sumó a otra “pandemia” que nos provocaba un temor igual o peor que el del virus ante la posibilidad de morir, esta vez, por las balas del crimen organizado, o ser secuestrado, extorsionado y desaparecido.

El mes de marzo del año 2020 fue un punto de quiebre para los regiomontanos atrapados en una crisis sanitaria sin que cesara o disminuyera la crisis de violencia que databa, por lo menos, de una década atrás.

Esta ciudad y su sufrimiento profundo me marcaron el camino a seguir para escribir una novela, “El calor de mis besos” que, si bien empecé en 2020, la terminé en 2025, pues pagué la novatada de quien escribe por primera vez un relato largo de ficción con una trama compleja y personajes diversos y cae, una y otra vez, en callejones literarios sin salida.

No me arrepiento de haberlo hecho así, a gritos y sombrerazos. Al final, sentí que había plasmado en la novela las cosas que quería decir sobre los regiomontanos, los sampetrinos y la cultura peculiar de convivencia y negocios de la Sultana del Norte.

No lo hice por desprecio o coraje contra mi ciudad. Al contrario, la novela es una forma de defenderla del asedio al que ha sido sometida por parte de la insoportable tentación del lavado de dinero en los negocios, por ejemplo, o los golpes del crimen organizado y, sin ser menos importante, la serie de gobiernos locales ineptos que padece desde tiempo atrás.

El juicio final sobre “El calor de mis besos” lo tienen ustedes, queridos lectores. No creo que, para ser la primera novela de este periodista metido a escritor, haya quedado tan mal. Espero que supere la prueba rigurosa de los lectores regios, sampétrinos y el lector general.

Los editores de Letrame, la casa editorial española que aceptó mi manuscrito y me ayudó infatigablemente en todo el proceso de correcciones, diseño y publicación, calificaron la obra como “novela romántica”, pero con tintes de novela negra.

Por tanto, se darán cuenta desde las primeras páginas que me gusta narrar y conectar personajes en un hilo que, comparado con el cine, equivaldría a una película romántica con el sesgo dinámico de un Jack Reacher, sin dejar de profundizar sobre cada personaje.

El escenario de la novela es la ciudad de Monterrey y, en particular, el municipio de San Pedro Garza García. Desde el Cerro de la Silla hasta las alturas de la Sierra Madre Oriental, la vida y la muerte se suceden en calles y avenidas, en las pasiones y sentimientos de quienes viven, gozan y sufren aquí.

Ofrezco a su consideración, estimados lectores, “El calor de mis besos” como un homenaje personal a la Sultana del Norte. Hay en ella muchas historias por contar, voces que elevar y sucesos por compartir. Es cosa de que ustedes, en su momento, se animen a contarlas con sus palabras y voces. Entre todos las contaremos mejor.

¿Por qué escribir una novela? El poeta y escritor Margarito Cuéllar expresó recientemente una palabras que comparto para explicar el impulso literario:

“La escritura para mí es una fuente de vida y una acción cotidiana de preparar la tierra, abonarla y esperar el fruto. Este fruto no madura sin la complicidad del otro, ese lector silencioso y a veces invisible que parece resurgir de entre las sombras y de los misiles que cruzan el cielo para hacer del libro y la lectura un escudo protector” (en la Feria del Libro y la Lectura Santiago Lee, 09/03/2026, nota de Elena S. Gaytán, elnorte.com).

“El calor de mis besos” está ya disponible en versión electrónica y print (buscar por título o por autor) en books.apple.com, gandhi.com.mx, porrua.mx, amazon.com y otras librerías electrónicas.

rogelio.rios60@gmail.com


AL BORDE DE CRÍMENES DE GUERRA

La voz de los 100 expertos en derecho internacional relacionados con Estados Unidos es clara y fuerte: los crímenes de guerra y lesa humanid...