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Fuente: google.com |
Por Rogelio Rìos Herràn
Me siento frente a mi PC en la plàcida mañana del
domingo 24 de noviembre, un mes antes de la Nochebuena y una semana apenas para
el 1 de diciembre, taza de café en mano y todavía en pijamas, a reflexionar
sobre el panorama político en México y, poco a poco, la placidez dominguera va
dando paso a la zozobra ante las nubes en el horizonte: el café se enfría sin
darle un sorbo.
Con una pequeña ayuda de sus amigos de Morena (el Movimiento
de Regeneraciòn Nacional), el Presidente Andrès Manuel Lòpez Obrador ha escrito
una nueva versión del clàsico dicho de los políticos de antaño, los de la vieja
escuela: nunca pongas muchas ollas en la lumbre porque algunas se te van a
quemar.
Cuando se acerca ya el corte de caja del primer año de
Gobierno el 1 de diciembre, obligado a dar resultados, a producir acciones y estadísticas
positivas, lo que se ve no pinta bien: AMLO logrò promover la unidad nacional, sì,
pero en su contra, para usar otro viejo chiste político mexicano.
Las “ollas en la lumbre” son los asuntos de gobierno que
requieren atención y solución urgentes, las crisis que estallan de manera
imprevista, las consecuencias no calculadas de decisiones tomadas con precipitación,
en fin, es todo aquello que el Presidente no imaginò que iría a pasar, pero pasó
y ahora obra en su contra.
Van algunas ollas, pues sería imposible abordarlas aquí
a todas:
1) La
olla del Presupuesto de Egresos 2020: no bien se aprobó en el
Congreso De la Unión, en una extraña sesión fuera de su recinto habitual, cuando
Àngel Àvila Romero, dirigente nacional del PRD, dijo que “llevará al país a la
bancarrota” y agregó que “como en los viejos tiempos del PRI, estamos camino a
una dictadura”. Marko Cortès (PAN) expresó que “el presupuesto se está usando
de manera discrecional, no para la productividad y crecimiento del país”.
Alejandro Moreno (PRI), afirmó que “no estamos en contra de que se apoye a
mujeres, jóvenes o adultos mayores. En lo que estamos en contra es de que no
hay apoyo para el crecimiento del país”. Àlvaro Lòpez, dirigente de la Unión Nacional
de Trabajadores Agrìcolas (UNTA), ante los recortes para recursos al campo, advirtió
que el Presidente Lòpez Obrador y su Gabinete “conocerán de nuestra ira y de
nuestro enojo por ese desdèn que han cometido en contra del campo”.
2) La
Olla de Evo: La incapacidad de Evo Morales de guardar
un perfil bajo y discreto como asilado político en México, su inclinación a
hablar una y otra vez cuando le ponen enfrente un micrófono y opinar sobre los
asuntos de Bolivia, ha provocado lo esperado: el rechazo de una amplia porción de
la opinión pública mexicana a su presencia en Mèxico. Otra cosa sería,
seguramente, si el señor Morales mostrara más recato o su anfitrión se lo
exigiera, pero no es así. Ahora, muchos mexicanos se preguntan no si debemos
asilar a Evo, sino “¿por què tenemos que mantenerlo los mexicanos?” No ayuda
nada que a Evo le guste ir a comer a restaurantes elegantes en la CDMX a costa
del erario. Nada.
3) La
olla de los Le Baron: Si bien pospuso su caravana a Washington,
DC, para entrevistarse con el Presidente Trump, la familia Le Baron ha hablado
claro y alto en el sentido de que no ve una respuesta adecuada de las
autoridades mexicanas, a casi tres semanas del ataque que sufrió el 4 de
noviembre, sobre el avance de las investigaciones; expresò que “los càrteles
mexicanos representan el mayor problema de seguridad para el pueblo
estadounidense, aún más que casi todos los grupos combinados que se reconocen
oficialmente como terroristas” y, además, que rechazan absolutamente “la idea
de que no tienen una agenda política, ya que se ha demostrado claramente que
influyen en el gobierno mexicano en todos los niveles”. El Presidente Lòpez
Obrador los recibirà el 2 de diciembre, hasta después del aniversario de su
toma de posesiòn.
4) La
olla de Javier Sicilia: relacionada con el caso de la
familia Le Baron, la carta que dirigió pùblicamente Javier Sicilia al
Presidente Lòpez Obrador, publicada en la revista Proceso, es un escrito
profundo, directo, altamente sensible sobre la amenaza de la inseguridad y la
postura errónea de AMLO al enfocar este problema, según considera el escritor,
poeta y activista social: “Durante tu campaña, Presidente, prometiste hacer de
la verdad, la justicia y la paz la agenda de la nación. Por desgracia, dejaste
a un lado esas promesas para poner en su lugar otras que carecen de sentido
cuando el país está en llamas. A fuerza de reducir la erradicación de la
violencia a abrazos y no balazos, y a un puñado de programas sociales
destejidos de una verdadera y profunda política de Estado en materia de
justicia transicional, la consecuencia de los abrazos es la misma que la de las
balas: sufrimiento, indefensión y muerte. No se trata, como dijo Jacobo Dayàn,
de cuàntos balazos o cuàntos abrazos hay que dar para detener el horror. Las
dos estrategias están equivocadas. Se trata de saber cuànto Estado se necesita
para construir la justicia y la paz, y eso implica políticas de Estado profundas
que tú, Presidente, prometiste hacer y no has hecho”. Sicilia no será recibido
ni escuchado personalmente por el Presidente.
5) La
olla de Culiacàn: esta olla gigantesca incluye no sólo el “Culiacanazo”
del 17 de octubre, sino sucesos inmediatamente anteriores: la masacre de 13 policías
estatales en Aguililla, Michoacàn; la muerte de 14 presuntos delincuentes y un
militar en Tepochica, Guerrero y más recientemente los enfrentamientos y
bloqueos en Ciudad Juárez y Nuevo Laredo, además del acribillamiento de 5 policìas
municipales en Fresnillo, Zacatecas. Nada de eso está resuelto, no hay avances
en las investigaciones, no se mencionan esos casos en el discurso oficial, ¿què
va a decir sobre esto el Presidente Lòpez Obrador el 1 de diciembre?
6) La
Olla de Manuel Bartlett: el caso Bartlett es quizá, si
hacemos a un lado el tema de la inseguridad, la piedra más grande en el zapato de
la credibilidad del Presidente Lòpez Obrador. Simplemente, no sabe què hacer
con su aliado político. El 9 de septiembre se abrió una carpeta de investigación
en la Secretarìa de la Funciòn Pûblica, después de varios días de señalamientos de enriquecimiento inexplicable y conflicto de intereses de Batlett originados
en un reportaje de Areli Quintero para el programa del periodista Carlos Loret
de Mola en W Radio que, con base en documentación rigurosa, descubrió que el
patrimonio inmobiliario del funcionario federal era al menos ¡16 veces más de
lo que había declarado!, y eso nada más en propiedades inmobiliarias. Más de
dos meses después, no se han dado a conocer avances en la investigación, a
pesar de la gravedad de los señalamientos, y Bartlett sigue despachando
normalmente al frente de la Comisión Federal de Electricidad. La olla sigue
hirviendo en la lumbre.
7) La
olla de Rosario Piedra y la Comisión Nacional de Derechos Humanos:
se consumò la intención del Presidente Lòpez Obrador de que fuera Rosario
Piedra, hija de la legendaria activista Rosario Ibarra de Piedra, quien quedara
al frente de la CNDH, y se concretò con métodos cuestionables a tal grado que quedó
en duda la legitimidad y la solvencia moral de Rosario Piedra para fungir como
directora de esa Comisión, la cual juega un papel crucial en la vida pública mexicana.
Rosario Piedra ha reconocido públicamente su militancia a nivel de dirigencia en
Morena (el partido del Presidente), pero para ella eso no es obstáculo. El PAN expresó
su intenciòn de acudir incluso a instancias internacionales para impugnar la designación,
y el asunto polarizò a la opinión pública en torno al “madruguete” que dio
Ricardo Monreal en el Senado para que Piedra “ganara” la votación, el cual fue
de un nivel político lamentable.
8) La
olla de la “prensa fifì”: no pasa una día, no hay conferencia
“mañanera” en que el Presidente Lòpez Obrador deje de denostar a los medios de comunicación.
No hay manera, simplemente, de que atienda los señalamientos nacionales e
internacionales sobre que al agredir verbalmente a la prensa pone en riesgo la
integridad profesional y física de los periodistas. No sè què va a pasar en
esta área, no veo disposición presidencial a cambiar de actitud, a ser más prudente,
y eso me preocupa.
No son estas todas las ollas en la lumbre, hay muchas más,
pues ni siquiera tocamos el entorno económico y las políticas del gobierno
hacia la industria, la situación crítica de Pemex, la posibilidad de que México
pierda el grado de inversión, las presiones de Estados Unidos y un largo etcétera.
De hecho, ¡ya no caben en la estufa!
La cuestión es que, como sabemos, los problemas no se
resuelven solos y es preciso una acción gubernamental firme y sustentada en una
estrategia adecuada para siquiera empezar a aliviar la elevada presión que
bulle en cada olla.
Lo peor es la inacción de las autoridades y esa actitud
de negarse a la crítica, no escuchar, no tolerar disidencias y puntos de vista
contrarios. Ejercer un liderazgo así, encerrado en su propio cìrculo de
seguidores y colaboradores que no le cuestionan nada, y que se mantiene ajeno a
los puntos de vista divergentes, es una receta segura para el desastre.
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Bueno, se me olvidaba, ya hay una respuesta: el
Presidente Lòpez Obrador nos ofrece un libro de su autoría titulado “Hacia una
Economìa Moral”, publicado por Editorial Planeta, que revela ”el fundamento de
la política que se aplica en el periodo neoliberal”, dijo el autor. Habrà que
ver si el nuevo libro ayuda en algo a apaciguar a las ollas en la lumbre.
Rogelio.rios60@gmail.com