sábado, noviembre 30, 2024

Trump mira a Sinaloa

Negar la realidad, desdeñar los llamados desesperados de la sociedad civil y empresarios sinaloenses, son actitudes de Claudia que contradicen su llamado reciente a la unidad nacional ante las amenazas de sanciones comerciales a México de Donald Trump 

Por Rogelio Ríos Herrán 


La notoria incapacidad del gobierno de Sheinbaum y de su secretario de seguridad pública para siquiera contener, en alguna medida, a los cárteles en pugna en Culiacán y Mazatlán, Sinaloa, debilita su capacidad de negociación con el futuro presidente norteamericano Donald Trump. 

La presunta complicidad del gobernador sinaloense, Rubén Rocha, con el Cártel de Sinaloa, exhibida con evidencia periodística, es una mina de oro para los asesores de Trump que le susurran al oído los motivos para “invadir” a México con la fuerza militar estadounidense y combatir directamente a los criminales. 

Donald Trump mira a Sinaloa como su antecesor George Bush miró a Panamá y envió una expedición militar en 1989 a capturar al presidente Manuel Antonio Noriega (relacionado con el Cártel de Medellín) y presentarlo ante una Corte en Miami, por cargos de narcotráfico, a un alto costo de sangre, sufrimiento y humillación para los panameños. 

Ni el gobierno federal ni el estatal tienen la voluntad política para remediar la violencia que aqueja desde hace casi tres meses a Culiacán, la capital sinaloense, y a Mazatlán, el hermoso puerto turístico del Pacífico, y al resto del estado desde la costa hasta la sierra. 

La resistencia ante la guerra entre criminales la han presentado los sinaloenses, atenidos a sus propios medios ante el abandono del gobierno nacional, inexplicable porque al estado lo gobierna (es una forma de decirlo) un político morenista. 

Con información del periódico Noroeste, me permito resaltar algunas acciones recientes de la sociedad civil culichi para enfatizar mi argumento: 

  • 1) “Jalemos con la Banda”: Fue un evento, realizado el 21 de noviembre en la escalinata de la Catedral de Culiacán, de acopio de recursos para ayudar a la desesperada situación de meseros y músicos (y unas 800 familias que dependen de ellos) desempleados como resultado de cierre de restaurantes y bares. Se recaudó medio millón de pesos, se reunieron mil 500 despensas, se vendió más de una tonelada de aguachile (elaborado por 120 estudiantes de la Universidad Autónoma de Sinaloa) y asistieron entre 8 mil y 10 mil personas. 


  • 2) “Por primera vez, después de 70 días de calvario que hemos tenido, estuvimos a nivel nacional en las mejores transmisoras de México dando una buena noticia, y también ver las caras de todos los culiacanenses que estuvieron en el evento con esa alegría, ese día se les olvidó por un momento en dónde vivimos” (Ernesto Gámez, banda Mocorito Zone, nota de Paulina Otáñez, 28/11/24). 


  • 3) “La situación de inseguridad que se recrudeció desde el 9 de septiembre hasta el día de hoy (28 de noviembre) hará que Sinaloa cierre el 2024 con 18 mil millones de pesos perdidos y 25 mil empleos perdidos, poniendo en riesgo la existencia de las pequeñas y medianas empresas, de acuerdo con los datos oficiales de las instituciones públicas como el IMSS” (Martha Reyes Zazueta, presidenta de Coparmex Sinaloa, nota de Daniela Flores, 28/11/24).  


  • 4) “De los 598 mil empleos registrados en el IMSS a octubre de 2024 una sexta parte la genera el propio gobierno. Esos son todos los empleos que hay en Sinaloa registrados ante el IMSS, pero, según la ENOE (Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo), existen en Sinaloa 1.4 millones de empleos, es decir, solamente el 34 por ciento del empleo es formal y está registrado en empresas productivas” (Cristina Ibarra, Colegio de Economistas de Sinaloa, nota de Daniela Flores, 28/11/2024). 


Los sinaloenses no son la clase de personas que se van a quedar cruzados de brazos ante la captura de Culiacán y Mazatlán por la guerra de cárteles, ellos están respondiendo por su cuenta lo mejor que pueden hacer. 

Sinaloa es una prueba patente del primer fracaso de la estrategia de seguridad pública del gobierno de Sheinbaum frente a un desafío criminal que, desde el 9 de septiembre, ha preferido ignorar. 

Negar la realidad, desdeñar los llamados desesperados de la sociedad civil y empresarios sinaloenses, son actitudes de Claudia que contradicen su llamado reciente a la unidad nacional ante las amenazas de sanciones comerciales a México de Donald Trump. 

¿Cómo puede llamar Sheinbaum a la unidad nacional cuando ha abandonado a Sinaloa a su suerte y expresa su apoyo al inepto y presuntamente corrupto gobernador morenista? 

Lo dicho: Donald Trump mira a Sinaloa. ¿Qué hará después del 20 de enero de 2025? 

@rogeliux 

viernes, noviembre 22, 2024

Ante el poder, hablan los poetas

 ¿Por qué el autoritarismo desprecia a la literatura? Son los escritores y poetas los que, volando y cantando en todas plazas del mundo, desde Moscú a Monterrey, quitan los vendajes de los ojos y nos dejan ver y respirar la libertad del pensamiento ante la opresión.


Por Rogelio Ríos Herrán 


Puedo decir que he vivido los suficientes años como para darme cuenta de que el lenguaje es lo que da claridad o confusión ante el mundo. 

Siguiendo a Octavio Paz, quien expresaba que cada lenguaje es una concepción del mundo, cada uno de nosotros tiene una forma particular e irrepetible de apreciar y entender la realidad que vivimos. 

En esta época en la que México está sumido en una guerra cultural, el lenguaje del poder es deliberadamente simplificador y polarizante, excluyente y autoritario, porque así conviene a sus intereses. 

Ante la confusión que provoca la posverdad, las realidades alternas, la negación de la ciencia y el desprecio a la inteligencia y la cultura, el populismo mexicano del Movimiento de Renegación Nacional (Morena) sobrevive y prospera. 

¿Qué pueden hacer los ciudadanos que no sea resistir con el pensamiento y un lenguaje libre de ataduras ante el autoritarismo de las palabras? ¿Cuál es el canon de la resistencia intelectual? 

Me vinieron de golpe estas reflexiones, tan de golpe, que no tuve más remedio que escribirlas para ustedes. Pensar es resistir en todo momento y en cada lugar: la imaginación nunca es prisionera del poder. 

Uno de los invitados al Encuentro Internacional de Escritores de Conarte  (celebrado en Monterrey el 20-22 de noviembre), mi estimado amigo y poeta Indran Amirthanayagan, trajo una propuesta literaria muy interesante, “El Canon Migrante”, en la cual se avoca a la defensa de la literatura escrita por los pueblos oprimidos. 

Sobre su ponencia comentaré en otra ocasión. Ahora, quiero relatarles el encuentro que tuve con Indran antes del inicio del evento y cómo me recordó que los poetas son quienes nos abren los ojos al mundo en los momentos en que la venda en la mirada se siente pesada. 

Encontré a Indran en el Hotel Ancira, en el centro de Monterrey, y cruzamos apenas la calle Hidalgo para llegar a El Cafelito y sentarnos a rememorar encuentros pasados, vivencias familiares y planes para el futuro. 

Siempre es grato reencontrar a un amigo después que el tiempo y la distancia separan, más de lo que uno quisiera, a quienes apreciamos y queremos. 

Luego, caminamos rumbo a la Plaza Hidalgo, apenas a media cuadra. Nos sentamos a platicar en una banca sobre qué implica escribir, traducir y editar en la era de la inteligencia artificial, cuáles son los límites de la honestidad intelectual y otros temas. 

En la tarde espléndida y entre las aves que cruzaban de un árbol a otro ante la vista marcial del antiguo palacio de gobierno, nos confundieron los cantos de algunos pájaros por su belleza. Yo pensaba que sonaba el tono de su aparato celular y él que se trataba del mío. 

No era ningún teléfono celular, sino las aves que cantaban libremente a nuestro alrededor. Sin restricciones, sin otro plan o propósito que hacer lo que su naturaleza les dictaba. Por el puro gusto de ser. 

Así son los poetas, pensé. Cantan libremente, en cada lugar y ante cada persona, para que quien los escuche recuerde que la libertad es indestructible y la felicidad está siempre a la mano, incluso bajo la adversidad y los días oscuros que vivimos en México. 

De su libro “En busca de posada” (Lima, Perú: Apogeo Editorial, 2019), tomo de Indran estos versos para sustentar lo que afirmo: “... y yo, el conductor del autobús/ por las carreteras sinuosas de la noche/ dedicado a observar el camino/ y poner atención a mis herramientas/ al volante, a los cambios y a mi tarea/ Alguien debe ser el capitán, el poeta/ A cada uno su fantasía, sentado ante/ el verbo, esperando la carne y la sangre”. 

¿Por qué el autoritarismo desprecia a la literatura? Son los escritores y poetas los que, volando y cantando en todas plazas del mundo, desde Moscú a Monterrey, quitan los vendajes de los ojos y nos dejan ver y respirar la libertad del pensamiento ante la opresión. 

“En los pueblos/ diversos de los países modernos/ hay lectores que se alegran/ con aquellas metáforas de amor/ de la guerra, de la búsqueda/ de armonía en el encuentro/ de dos ríos, que tuve la fortuna/ de sacar del fogón que siempre/ ilumina la noche” (poema “En resumidas cuentas”). Gracias, Indran, por atizar el fogón.  

Ante el poder, hablan los poetas. 

@rogeliux 

 

martes, noviembre 19, 2024

¿Por qué Morena destruye y no construye?

 ¿De dónde vendrá el golpe de realidad que detenga el frenesí de destrucción? Llegará ese momento en que la realidad los detenga, es seguro, pero ¿qué quedará de México?


Por Rogelio Ríos Herrán 


No bien cumple la mitad de los 100 días de arranque el Gobierno de Sheinbaum cuando queda en claro que no intenta frenar la tendencia de López Obrador a destruir instituciones, sino que quiere o permite que eso siga adelante hasta los niveles actuales de locura. 

Más allá de Sheinbaum y su decepcionante impacto en la conducción política del país, hay que preguntarse lo siguiente: ¿Qué pretende hacer Morena con las instituciones públicas y el régimen de gobierno en México? 

Nadie votó por destruir lo hecho después de al menos tres décadas de transición a la democracia. En Morena se atribuyen un mandato de destrucción que nunca existió en las urnas, en las cuales se votó por la renovación del gobierno, no por la demolición de sus instituciones. 

El asalto al Estado mexicano que Morena hace día a día no tiene legitimidad alguna: los votos dan representación y formalidad al nuevo gobierno; la legitimidad se alcanza con el buen desempeño en el gobierno. 

No alcanzo a llevar el conteo de cada acción de los poderes ejecutivo y legislativo, no sólo en contra del poder judicial, sino que afectan severamente a la administración pública federal. 

El fervor nihilista de Morena no repara en que, al mutilar al Estado y la Constitución, se está dañando a su gobierno de manera irreversible. 

Si en los seis años de gestión de López Obrador la “austeridad republicana” casi paralizó al gobierno federal y lo sumió en bajos niveles de eficiencia, lo que hoy observamos bajo el ciclo de Sheinbaum me parece inexplicable. 

¿No percibe Claudia las consecuencias de lo que hace su partido Morena? ¿O participa ella consciente y deliberadamente en la destrucción institucional? 

Tal vez no es el Ejecutivo la fuente del poder que impulsa a Morena, por lo que en Palacio nacional sólo se limitan a sobrellevar las cosas lo mejor que pueden. 

Me detendré nada más en un aspecto de la ola destructora morenista.  

Una de las peores locuras que Morena está poniendo en marcha es la de la “supremacía constitucional”, tesis según la cual la Constitución mexicana (la morenista, claro está) no se somete a la legislación de los tratados internacionales de los que México es parte. 

En los hechos, eso equivale a cortar de tajo las vinculaciones de México con el exterior, desde la pertenencia a la Organización de Naciones Unidas y sus organismos internacionales hasta la membresía en el TMEC con Estados Unidos y Canadá. 

Ni hablar de la ruptura con la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración Universal de los Derechos Humanos, el Pacto de París sobre cambio climático, la colaboración sanitaria con la Organización Mundial de la Salud, entre muchos otros convenios. 

No dejo de mencionar los numerosos acuerdos de inversión bilaterales que México tiene firmados con muchos países, garantizados por la resolución de controversias comerciales en paneles de arbitraje internacionales y neutros. 

Nada de eso vale para la “supremacía constitucional” de Morena y no importa el costo político y económico que los mexicanos de la calle, usted y yo, terminaremos pagando por esa postura insensata. 

¿Queda alguna voz de cordura en Morena? No está esa voz en Palacio Nacional, ni en el Senado o el Congreso de la Unión.  

¿De dónde vendrá el golpe de realidad que detenga el frenesí de destrucción? Llegará ese momento en que la realidad los detenga, es seguro, pero ¿qué quedará de México? 

@rogeliux   

 

¿Cuánto tiempo resistirá Claudia sin aliados?

  A través de España, a nuestro país le ayudaría la fuerza de negociación de la Unión Europea frente al pugilismo comercial del presidente T...