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La pobreza anula oportunidades a los mexicanos. Fuente: Google.com |
Por ROGELIO RÍOS HERRÁN
Una de las primeras preguntas que le hicieron a Esteban
Moctezuma Barragán al terminar su plática en Monterrey en la cual presentó a
ciudadanos y a la organización civil PROpuesta Ciudadana un breve panorama del proyecto de política
social que prepara para la campaña de Andrés Manuel López Obrador, resonó
fuerte en la sala de la Universidad Metropolitana de Monterrey sede del evento:
en cuestión de desarrollo humano, ¿hacia dónde vamos los mexicanos? ¿Qué proponen
ustedes para cambiar las cosas?
Fue en este punto que Esteban se salió del discurso técnico más centrado en cuestiones económicas y de políticas públicas (que como
economista y ex funcionario federal maneja muy bien), para responder
directamente y de manera más personal lo siguiente: todo el conjunto de las
políticas sociales que se le propondrán al candidato presidencial de Morena
tiene como punto de partida ubicar al ser humano en el centro de las políticas
sociales.
De ahí tendría que construirse una relación de lo que
él llamó “alianza” entre Gobierno y sociedad, no de confrontación o competencia
como la que actualmente existe. A medida que – en su opinión- maduran la sociedad y las organizaciones del denominado Tercer Sector
(conformado por ONGs de todo tipo sin fines de lucro, filantropistas, organizaciones de
microcréditos, etcétera, que complementan al Primer Sector -Gobierno- y al
Segundo Sector integrado por las empresas e iniciativa privada con fines de
lucro), el cambio gradual de nuestra cultura política abriría el espacio para
esa alianza que, de lograrse, me parece que sería inédita en México.
Se asocian las propuestas de López Obrador en la
opinión pública casi exclusivamente con el tema de la lucha anticorrupción (la
“mafia en el poder”), y no es un tema menor. Pero no es el único tema
relevante, pues la presentación de Moctezuma reafirmó en nuestro ánimo que es
en las políticas sociales en donde verdaderamente se empezaría a cambiar al
país.
Combatir la corrupción que degrada a México es una
tarea indispensable. Pero no lo es menos combatir la desigualdad y la falta de
oportunidades para los mexicanos sumidos en la pobreza y excluidos de casi todo
tipo de beneficios sociales que no alcanzan siquiera a vislumbrar una vida
diferente a la que llevan.
Va a estar muy interesante conocer, a partir del 20 de
noviembre, la propuesta social completa que se difundirá con el fin, nos
explicó Esteban, de aceptar observaciones y críticas de los ciudadanos. Será
una prueba de fuego para ese proyecto, la opinión pública mexicana es dura e
incisiva y ya no hace concesiones de ningún tipo.
No son ajenos los mexicanos a los programas sociales
que con todas sus virtudes y defectos se han implementado en otros sexenios para
ayudarlos, pero si realmente se les presenta un modelo distinto a lo ya visto y
que dé mejores resultados, podría ser ésta la marca distintiva del
sexenio de AMLO -más que la lucha anticorrupción- en caso de que llegara a la
Presidencia.
Que metan a un político a la cárcel le da gusto a
muchos mexicanos, es verdad, pero no les acerca más comida a sus mesas ni
incrementa las oportunidades de educación y salud para sus hijos.
En cambio, que reciban los mexicanos los beneficios de
un nuevo modelo de política social tendría un efecto mucho más duradero en sus
vidas y abriría oportunidades a futuro a sus hijos.
¿Qué padres de familia mexicanos no preferirían lo
segundo? Me parece que hay en el área de la propuesta social un tema lo
suficientemente sólido como para moverlo al centro de una campaña electoral.
López Obrador -o el candidato que así lo hiciera- tendría de esa manera una plataforma para
recoger los anhelos y las demandas desesperadas de los pobres, los marginados y "los olvidados" -por recordar la película de Luis Buñuel- que luchan día a día
para meramente subsistir.
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Alfonso Romo (izq.), AMLO (centro) y Esteban Moctezuma. Fuente: Google.com |
Hubo, además, en la sesión comentarios y criticas
puntuales a la presentación: que se considere desaparecer a la Sedesol (una
maquinaria para atraer votos), de la que alguna vez fue titular Moctezuma; que se incluya en el proyecto de manera más relevante
a la población indígena; que si tendrán los amlistas la voluntad y capacidad
para enfrentar a las mafias del poder y a los intereses creados; en fin, que es urgente empezar a cambiar a México, pero ¿tendrán los
tamaños para hacerlo si gana AMLO?
Seguramente tomó nota de ello Esteban Moctezuma. Quien
haya seguido su trayectoria no le negará su capacidad analítica ni su
disposición a la negociación y al diálogo, ni su estilo personal mesurado que se agradece entre
tantos políticos estridentes. No sé hasta dónde llegará su relación con AMLO y
Morena, pero lo que está armando como propuesta de desarrollo social ya es un
buen paso para elevar el nivel de la inminente campaña electoral presidencial:
como dicen en Sinaloa, ¡topen eso!
rogelio.rios60@gmail.com